Sábado 02 de Mayo de 2020
El Centro de Industriales de Panaderos Santa Fe (Cipasfé) manifestó su profunda preocupación por la caída de las ventas, estimada en hasta un 60%, como consecuencia de la pandemia de público conocimiento, en todos sus estamentos.
En tal sentido la entidad que nuclea a los panaderos dijo: “Las panaderías quedaron excluidas del Programa de Asistencia de Emergencia al Trabajo y a la Producción impulsado por el Gobierno Nacional, lo que genera una gran preocupación. Las ventas han disminuido notablemente, sin poder hacer frente a las obligaciones poseídas, por el simple hecho de tener el negocio en regla ante la ley. Peligra el pago de salarios, proveedores, impuestos y alquileres, entre otros gastos que se afrontan mes a mes en los diferentes negocios".
"Somos grandes generadores de empleos genuinos, y esta situación pone en jaque a la industria pyme. Además una vez finalizado el aislamiento, social, preventivo y obligatorio no sabemos cuántos establecimientos panaderiles podrán continuar funcionando en la ciudad. Es una situación «desesperante»”.
La entidad que nuclea a los propietarios de panaderías del centro y norte de la provincia destacó asimismo: “Hemos solicitado reuniones con autoridades del gobierno municipal y provincial, a fin de poder manifestarles nuestra realidad y la posibilidad de instrumentar medidas que tiendan a paliar dicha situación, pero no obtuvimos ningún tipo de respuestas. Sentimos –subrayan finalmente– que no somos tenidos en cuenta ante esta crisis que nos afecta al igual que a otros sectores productivos”.
