Sábado 13 de Julio de 2013
El viernes pasado se empezó a vender en la ciudad el pan tipo felipe a 10 pesos el kilo, tal como se acordó a nivel nacional entre la Federación Argentina de la Industria Molinera y la Federación Argentina de la Industria del Pan y la Secretaría de Comercio Interior. Según los panaderos consultados por Diario UNO, durante las dos primeras jornadas se trabajó bien e incluso se vendió toda la producción del pan social, aunque se aclaró que fue muy limitada la cantidad de kilos que se elaboraron.
En ese sentido, Rubén Sabena, vicepresidente del Centro de Industriales Panaderos de Santa Fe y titular de las panaderías 9 de Julio, dijo: “En los primeros dos días alcanzó bien la producción que se hizo. Nosotros no nos quedamos sin pan social. Pero la gente lo pide poco, está acostumbrada a otro tipo de pan”.
En la misma línea se expresó Francisco Colella, titular de las panaderías que llevan por nombre el apellido familiar, quien señaló: “La demanda es de normal para abajo. No es una gran demanda la que estamos teniendo con el pan social. La gente pregunta, pero el santafesino prioriza otro tipo de pan. Le gusta más el mignoncito o un mauser”.
“Ésos son panes más chiquitos”, explicó y luego amplió: “Mientras que el pan social es grande, tiene más migas y no es tan crocante”.
Los panaderos aseguraron que el pan económico se termina vendiendo todo, “pero lo que sucede es que no se pone a la venta una gran cantidad porque los molinos sólo entregan a precio subsidiado el 10 por ciento de la compra total de harina”, aclaró Colella.
La cantidad que se produce depende de cada panadería. En un principio la mayoría comenzó a trabajar con harina que tenía en stock, y por lo tanto que no está subsidiada, pero en un futuro la elaboración será del 10 por ciento de lo que se produce por día. “Hoy estamos elaborando cerca de 50 kilos diarios y se vende todo. Pero la gente no se desespera por comprarlo. A veces lo ve y se lo lleva y otras veces no”, aseguró.
Hasta el momento en las panaderías de la ciudad se estila vender hasta un kilo por persona. “Pero eso no es algo que esté estipulado en alguna normativa. Eso es algo que se dio de común acuerdo entre los panaderos. No se vende al por mayor. Se estila que sea un kilo por persona, aunque eso termina dependiendo de cada panadería”.
En la elaboración, ya sea del tipo felipe, el mignón o el mauser, se ocupa la misma cantidad de harina. El rendimiento del insumo es igual en todas esas variantes de panes.
Al ser consultado sobre el por qué se determinó que el pan social tenga la forma del felipe y no la del mignón o la del mauser, Colella dijo: “El pan social se hace en piezas grandes porque de esa manera demanda menos tiempo de elaboración y menos mano de obra. Cuanto más chico el pan, más tiempo nos lleva hacerlo”.