Parece que nada alcanzara para respetar la ciclovía de calle Ituzaingó. Primero se pintó y delimitó la zona de tránsito exclusivo para ciclistas, luego se colocaron cordones y más adelante pretiles.

Ahora, volvieron a colocar una nueva tanda de pretiles. Fueron instalados en una zona particular, a la altura del colegio La Salle. Es que en los horarios de entrada y salida de alumnos, la ciclovía era tomada por los vehículos de cuatro ruedas, obligando a los ciclistas a salirse del carril y corriendo el riesgo de ser atropellados.

LEER MÁS: El mal uso de las ciclovías de calle Ituzaingó generó malestar entre los ciclistas

La delimitación del carril con una marca de pintura fue en vano. Luego llegaron los cordones y parecía que el respeto se iba a imponer. Sin embargo no alcanzó. Poco les importa a los automovilistas pasar por encima de los cordones, sin importarle el daño que le podría provocar a los amortiguadores del vehículo.

Luego llegaron los pretiles (que tienen una altura aproximada de 30 centímetros) y que fueron instalados entre el cordón de la vereda y los obstáculos que ya delimitaba la ciclovía (cordones). No alcanzó tampoco, ya que si bien los autos no alcanzaban a ocupar la ciclovía en forma completa, lo hacían de una mano.

Ahora, se suman más pretiles pero con una característica en particular. Es que los nuevos están ubicados a la altura de los cordones, imposibilitando el ingreso de autos. Además, fueron puestos en la cuadra que se encuentra a la altura del colegio La Salle.

LEER MÁS: Ciclovía de calle Ituzaingó: colocaron la señalética que advierte la doble mano

Cabe recordar que en abril del año pasado, los padres de los alumnos de dicho establecimiento educativo juntaron firmas para elevar al municipio. El pedido, sin respuesta favorable, era el de permitir el estacionamiento de vehículos particulares sobre las ciclovías de Ituzaingó y de Gobernador Candioti en los horarios de ingreso y egreso de los alumnos.

Lo cierto es que el mal uso de las ciclovías generó malestar entre los ciclistas, quienes advertían el peligro de tener que salir del carril exclusivo para esquivar los autos estacionados. ¿Alcanzará el nuevo obstáculo?