Santa Fe
Viernes 22 de Junio de 2018

Alejandra: un pueblo con menos de 5.000 habitantes, jaqueado por violentos delincuentes

"Es un caos", dicen los vecinos de la localidad del departamento San Javier que se manifestaron en la plaza de la pequeña localidad para pedir por mayor seguridad. Robos, asaltos y hasta enfrentamientos armados entre bandas amenazan a todo un pueblo. El sábado pasado, en reclamo, los comercios no abrieron sus puertas. "Parecía un pueblo fantasma", afirman.

El fin de semana pasado, el boliche bailable de Alejandra no abrió sus puertas para garantizar la seguridad en todo el pueblo. Que se entienda bien: es decir el propietario de la discoteca decidió no abrir su local porque si lo hacía tenía que contratar personal policial adicional, lo que provocaría que el resto de la localidad se quede desprotegida, sin policías.

La paz de Alejandra se quebró. "El sábado pasado, esto era un pueblo fantasma", dijo un comerciante a UNO Santa Fe, al contar la decisión drástica del sector: no abrir sus puertas.

Se trata de la localidad costera, situada a la vera de la ruta provincial 1, a 237 kilómetros de la capital provincial y a 80 kilómetros al norte de San Javier, jaqueados por la inseguridad, que incluye no solo robos y asaltos a cualquier hora del día, sino también enfrentamientos violentos entre bandas con armas de fuego y armas blancas.

En ese contexto los vecinos decidieron movilizarse. Los comerciantes ya se habían expresado el sábado pasado, cuando decidieron no abrir sus puertas.

La convocatoria reunió a decenas de vecinos. Al ritmo de las palmas y con pancartas que decían "Queremos tranquilidad", "Basta de inseguridad y violencia", "Más seguridad en Alejandra", marcharon hasta la plaza 11 de Octubre. Elevaron una nota a las autoridades policiales, alertando sobre la situación y pidiendo soluciones.

Alejandra
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Aseguran que la situación "no es nueva". Manifiestan que el personal policial no es suficiente, ya que son 15 oficiales en total pero apenas tres por turno en la comisaría. Julio Tour, vecino y comerciante de la localidad, dijo a UNO Santa Fe que en lo que va del año ya sufrió cinco robos.

Todo comenzó con robos a viviendas y a comercios y siguió luego con asaltos a mano armada. La mayor parte de ellos se daban por la noche pero ahora aseguran que se producen a plena luz del día y con total impunidad. Los vecinos indicaron que quienes siembran el caos "no son muchos, son de la zona y están individualizados".

Tour, propietario del boliche bailable, explicó la particular decisión que tuvo que tomar: "En mi caso, tomé la decisión de no abrir el fin de semana. No solo yo tomé esa determinación, también un par de pubs y un bar. La policía nos brindaba el servicio adicional pero nos dijeron que si pasaba algo en el pueblo tenían que retirar el servicio".

La decisión de los comercios de mantener cerrados los locales, aclaró Tour, se tomó en parte en solidaridad con la fuerza de seguridad local por no contar con la cantidad de personal suficiente.

"No solo que resignamos el sueldo nuestro, sino además las familias que dependen de nosotros. El pueblo parecía un pueblo fantasma el sábado porque no había ningún comercio que tenga actividad", describió.

El comerciante lamentó que en la marcha de este miércoles no se hayan presentado las autoridades policiales, ni tampoco el presidente comunal, Raúl Lovatto, para conversar con los vecinos sobre la situación. "No hubo respuestas de nadie", afirmó.

Los vecinos contaron a este medio que la policía no pudo intervenir por falta de personal en un enfrentamiento entre bandas que se produjo en el "barrio sur" del pueblo y que agentes de Romang tuvieron que acercarse al lugar para intervenir en la reyerta. Según relatan, se alcanzaron a escuchar hasta 15 disparos y hubo heridos de armas blancas.

Tour comentó que el presidente comunal se comprometió a elevar el reclamo al ministro de Seguridad, Maximiliano Pullaro.