El Centro de Estudios Sembrar comparó imágenes de 2019 con la actualidad y detectó nuevas usurpaciones en cuencas del Salado y el Paraná que habían sido liberadas. Los especialistas advirtieron que la falta de controles permanentes sobre los terrenos posibilitó la reocupación de familias.
Domingo 30 de Agosto de 2026
Un exhaustivo informe elaborado por el Centro de Estudios Sembrar encendió las alarmas sobre el estado de preservación de los reservorios y valles de inundación, en relación a la proliferación en los últimos años de asentamientos irregulares dentro del ejido urbano de la ciudad de Santa Fe.
Mediante la comparación sistemática de imágenes satelitales obtenidas entre 2019 y la actualidad, el trabajo evidencia una alarmante proliferación de nuevos asentamientos informales sobre áreas críticas para el escurrimiento pluvial y la contención de crecidas de los ríos Salado y Paraná, revirtiendo parte de los avances logrados durante la última década.
El estudio remarca que, tras las trágicas catástrofes hídricas de 2003 y 2007, la capital provincial adoptó una política de Estado basada en la Gestión del Riesgo Hídrico, priorizando la liberación de suelo expuesto y la reubicación habitacional. Sin embargo, los especialistas de Sembrar advierten que la falta de controles permanentes sobre los terrenos vacheados posibilitó la reocupación de cuencas de bombeo y fajas de inundación fuera de los anillos defensivos, poniendo en peligro la sostenibilidad del sistema de drenaje urbano ante futuros eventos hidrometeorológicos de significación.
Planificación urbana en Santa Fe
La ocupación del suelo con función hídrica representa un desafío crítico para la planificación urbana en Santa Fe, donde la efectividad de las estaciones de bombeo depende directamente de la capacidad volumétrica libre de sus reservorios. La presencia de edificaciones dentro de las piletas de almacenamiento no solo expone a las familias asentadas a situaciones de extrema precariedad y vulnerabilidad socioambiental, sino que ralentiza el drenaje general de la trama urbana durante tormentas de alta intensidad.
Frente a esta coyuntura, el relevamiento enfatizó sobre la urgencia de sostener políticas de articulación entre el Municipio, el Gobierno provincial, la Nación y organizaciones de la sociedad civil como el Movimiento Los Sin Techo. La reactivación de los esquemas de relocalización y el estricto control sobre la línea de edificación resultan indispensables para evitar que las cuencas pluviales se conviertan de nuevo en focos de evacuación masiva.
"En la ciudad de Santa Fe, la mejor forma de evitar evacuaciones masivas ante eventos hídricos extraordinarios es evitar la radicación de familias en zonas inundables y sostener de forma permanente las políticas de relocalización", indicaron desde el Centro de Estudios Sembrar.
Radiografía barrio por barrio del mapa de reocupación
El relevamiento cartográfico del Centro Sembrar detalló la situación del suelo en los principales sectores de riesgo de la capital santafesina:
Reservorios del Borde Oeste: en Padre Atilio Rosso, tras haberse reubicado a 80 familias hasta 2019, actualmente habitan más de 60 familias dentro del área pluvial. En Barranquitas Sur se contabilizan 55 familias sobre la zona de riesgo, mientras que en Pro Mejoras Barranquitas suman más de 50 las viviendas irregulares dentro del reservorio.
Bajo Judiciales y Playa Norte: pese a la construcción de 60 viviendas en barrio Nueva Esperanza Este para liberar el sector, en la actualidad ya se registran al menos 15 asentamientos precarios en la franja no defendida.
Entorno del Ex Frigorífico Municipal: en el valle de inundación del río Salado, fuera del anillo defensivo, se registran cerca de 40 familias asentadas donde el suelo había quedado totalmente despejado hacia 2019 tras el traslado de vecinos a barrio Jesuitas.
Distrito Costero (Río Paraná): en Alto Verde se registran más de 30 familias fuera de las defensas y la ocupación del canal aledaño a la Estación de Bombeo. En Colastiné, entre calles Las Macluras y Los Algarrobos, se detectaron más de 25 edificaciones de grandes dimensiones con piletas utilizadas como casas de fin de semana en zona sin protección hídrica.