Martes 24 de Marzo de 2015
Una joven de 23 años murió este lunes por la mañana, producto de un supuesto cuadro de leptospirosis en Santa Fe.
La víctima, identificada como Yamila Ferré, falleció en un sanatorio privado, luego de haber sido derivada desde el Hospital Cullen.
La directora provincial de Promoción de la Salud, doctora Andrea Uboldi, confirmó a Diario UNO que hasta el viernes pasado se habían registrado "alrededor de 20 casos entre confirmados y probable de leptospirosis, y en ese momento eran cinco las personas internadas, incluida la joven que falleció el lunes por la mañana" en el Sanatorio Garay de la capital provincial. Asimismo Uboldi no aseguró que el caso fatal se deba al cuadro de Leptospirosis, y aseguró que el día miércoles se dará información oficial.
El director del Garay, doctor Emilio Moreno, señaló en un parte médico que la paciente presentaba una “insuficiencia respiratoria aguda, shock y hemorragia alveolar pulmonar”. Y agregó: “Si bien superó estas situaciones de etapa aguda, desarrolló un cuadro neurológico (panencefalitis) que la llevaron a la muerte encefálica, corroborándose la misma por 'CUDAIO'”.
LEPTOSPIROSIS
La Leptospirosis es una enfermedad bacteriana caracterizada por todos o algunos de los siguientes síntomas: fiebre de inicio brusco, intenso dolor de cabeza, detrás de los ojos, dolores en distintos grupos musculares, enrojecimiento de las conjuntivas, dolor abdominal, náuseas vómitos, que se presentan luego un período de incubación de 1 a 2 semanas Ante estas manifestaciones se debe consultar inmediatamente al Servicio de Salud más cercano a su domicilio. El médico, luego de un examen clínico, solicitará pruebas de laboratorio para confirmar o descartar el diagnóstico e iniciará el tratamiento con antibióticos. De acuerdo con la gravedad se realizará en forma ambulatoria o internado. A veces puede presentarse con formas complicadas y graves (respiratorias, digestivas renales y neurológicas).
CÓMO SE TRANSMITE
Se transmite por contacto de la piel, especialmente si está lesionada con agua, tierra húmeda, vegetación, escombros, contaminadas con orina o tejidos de animales infectados (roedores, caballos, vacas, cerdos y animales silvestres).
CÓMO EVITARLA O PREVENIRLA
Sobre qué se puede hacer para evitarla o prevenirla, desde la cartera sanitaria se puso énfasis en la educación a la población para evitar la inmersión (nadar o bañarse) en aguas (pozos o aguas estancadas) que puedan estar contaminadas con orina de animales. Y no caminar descalzos en lodos, charcos o pantanos. También se resaltó la importancia de utilizar medidas de protección adecuadas (botas y guantes) cuando se trabaja en zonas de riesgo. incrementar las medidas de higiene personal, lavado de manos, cambio de ropa de trabajo, mantener patios y terrenos libres de basura, escombros, leña y realizar el control de roedores en las viviendas y alrededores. En cuanto a qué hacer cuando se sospecha que se está enfermo, se enfatizó que cualquier persona que sufre estos síntomas deberá acudir de inmediato al centro de salud más cercano.
QUIENES TIENEN MÁS RIESGO
Acerca de quienes tienen más riesgo, se puntualizó que tienen mayor riesgo de infectarse “las personas que en las últimas semanas han estado en zonas inundadas, o que realizan actividades recreativas y/o laborales sumergidos en agua de arroyos, lagunas, zanjas y fundamentalmente en agua estancada. Algunas personas por el trabajo que realizan se encuentran en mayor riesgo en: cría de animales, veterinarios, carnicerías, frigoríficos, personal de limpieza de alcantarillas, desagües, desmalezado, albañiles, pescadores, personal de laboratorio que manipula muestras profesiones. Finalmente, se destacó que una de las acciones básicas en el control de la enfermedad es evitar el contacto con los reservorios y seguir las recomendaciones en las tareas domésticas, laborales y al visitar espacios recreativos, siendo fundamental, ante la aparición de los primeros síntomas, “consultar al centro de salud más cercano”.