El vicepresidente de la Federación Inmobiliaria de la República Argentina (FIRA), Jorge Pighin, destacó que "el principal problema es el atraso en los salarios”
19:38 hs - Jueves 23 de Abril de 2026
En un contexto donde los alquileres vienen registrando subas por encima de la inflación —como se informó desde Rosario, con incrementos que ya rozan el 50% interanual—, desde el mercado inmobiliario de Santa Fe aseguran que la principal dificultad dejó de ser el precio y pasó a centrarse en la capacidad de pago de los inquilinos.
“Hoy alquilar en Santa Fe ya no es una cuestión de precios o de oferta, sino que es una cuestión de acceso”, sostuvo el vicepresidente de la Federación Inmobiliaria de la República Argentina (FIRA), Jorge Pighin, en diálogo con UNO Santa Fe. Según explicó, el factor determinante es el atraso de los ingresos frente a la evolución de los contratos: “El principal problema es el atraso en los salarios”.
Evolución de precios
Para graficar esta situación, Pighin comparó la evolución de un alquiler típico: “Si tomamos un departamento de un dormitorio en mayo de 2024 y lo comparamos a mayo de 2026 con el índice de precios al consumidor, hoy estaría terminando su contrato con un costo de unos $475.000 aproximadamente”.
Aclaró que en la práctica los valores son más altos por el uso de otros mecanismos de actualización: “Con el ICL, que es el mayormente utilizado, ese mismo departamento se estaría pagando unos $625.000”.
“El ICL fue aceptado en todo el país. Se toma un 50% de las paritarias y evolución de sueldos y un 50% de inflación”, detalló, al tiempo que explicó que los contratos actuales presentan distintas modalidades de ajuste: “En su mayoría se hacen por dos años, con ajustes cuatrimestrales en un 43%. Luego viene el ajuste trimestral con un 25% y en el último tiempo creció el esquema semestral”.
Porcentaje de pagos y deudas en alquileres
En ese sentido, el dirigente señaló que comenzaron a registrarse cambios en la dinámica de negociación: “Esto quiere decir que hay concientización y el propietario, que es el que dispone, hace lugar a determinadas cuestiones que plantean los inquilinos”. Y agregó: “Hoy hay mucho más margen de negociación que antes”.
Respecto al comportamiento de pago, Pighin indicó que el mercado muestra señales mixtas. “En el último trimestre de 2025 teníamos un pago total del 96,2% y en el primer trimestre de 2026 estuvo en un 95,4%”, precisó. Al mismo tiempo, advirtió que “creció el pago parcial, de un 1,6% a un 2,65%”, mientras que “los impagos disminuyeron, pasando de un 2,2% a un 1,93%”.
Otro dato que refleja las tensiones actuales es el aumento de la desocupación anticipada de inmuebles. “Terminando 2025 teníamos entre un 0,2 y un 0,3% y hoy creció al 2%”, señaló, y lo vinculó con decisiones de ajuste en los hogares: “Hay familias que están priorizando el pago del alquiler y, en algunos casos, se mudan a otros lugares”.
En cuanto a la oferta, el referente inmobiliario aseguró que el escenario también cambió en los últimos meses: “Hay una gran oferta. Casas habitacionales no hay muchas, pero sí departamentos de todo tipo, con valores que empezaron a bajar por la mayor disponibilidad”.
Aumentos por encima de la inflación
Relativizó la generalización de aumentos por encima de la inflación: “Si bien se hace mención a diferentes números, son casos muy puntuales”. Aun así, reconoció que el desafío sigue vigente: “No solo es alquilar, sino sostener el contrato en el plazo de 24 meses”.
“Todo esto significa que el mercado está en tensión, pero empezó a acomodarse”, concluyó Pighin, y resumió la situación actual: “Hoy más que nunca el buen inquilino, el sentido común y el diálogo son las claves para que el sistema funcione”.