Alto Verde celebra 105 años con importantes obras en marcha
De festejo. Este jueves habrá un acto en la vecinal para recordar la fecha, inaugurar el salón de usos múltiples y repasar los grandes cambios de los últimos meses. Se hacen trabajos de desagües para luego pavimentar. Y ya comenzó la construcción del jardín
Miércoles 09 de Septiembre de 2015
El Alto Verde querido de Horacio Guarany este jueves cumple 105 años. Los habitantes de este distrito costero luchan día a día por derribar el estigma de vivir en un lugar inseguro y en donde el progreso aún no llegó, muy por el contrario, los cambios se ven y eso renueva las ganas de sus vecinos por seguir adelante. En el marco de este aniversario, en la asociación vecinal Pro Mejoras Alto Verde se llevará a cabo el acto donde además de recordar este acontecimiento se inaugurará el salón de usos múltiples.LEER MÁS:
“Vamos a hacer un repaso por la historia y por todo lo que vino conquistando la red de instituciones, no queremos que este día pase desapercibido. Será un acto sencillo pero muy emotivo y en la ocasión vamos a inaugurar este SUM que se logró levantar gracias al aporte del Ministerio de Desarrollo Social y que llevará el nombre de un vecino que se destaca en el barrio por su labor”, contó el vicepresidente de la vecinal, Hugo Cabrera.LEER MÁS: La pavimentación de las calles del barrio, la construcción del Jardín Municipal, la inauguración de una escuela de oficios, son solo algunas de las buenas noticias que hoy el barrio disfruta. “Mucho tiempo Alto Verde estuvo relegado, parecía que el río en vez de acercarnos nos alejaba de Santa Fe. Fueron muchos años de postergación, de promesas incumplidas. Lo único grande que tuvimos fue el anillado para que no se inundara con la crecida del río. Y creo que cuando sucedió lo de Serena (Martínez), los políticos se dieron cuenta de que en Alto Verde también estaban pasando cosas; y ese dolor y el estigma que se creó sobre el barrio se pudo capitalizar con la puesta en marcha de las obras que se necesitaban”, agregó más adelante. En esta línea enumeró las cosas positivas que le pasaron a Alto Verde en los últimos meses como los chicos de La voz del Pueblo, la obra de la escuela de oficios Papa Francisco, la Red de instituciones que logró un nuevo impulso, entre otros. “Creo que todo eso negativo lo pudimos convertir en positivo”, dijo el vecinalista y luego agregó: “Hay una ansiedad muy grande para que las cosas se concreten lo más rápido posible, pero los vecinos están muy entusiasmados. Fue todo muy de golpe y la inversión que se hará en el barrio es millonaria”. De todas maneras, el vicepresidente de la vecinal aseguró que hay dos cosas por las que aún luchan: el servicio de transporte que brinda la Línea 13 y la inseguridad, que “dos por tres nos golpea”, dijo. “Cumplimos 105 años que no son pocos y vamos por más. Tenemos muchas potencialidades y debemos aprovecharlas. Y desvincularnos de la inseguridad y la delincuencia. Sino destacarnos como gente buena y trabajadora que lucha por el lugar donde vive”, agregó Cabrera. LEER MÁS: Los recuerdos siguen vivos En 1910, llegaron al terraplén, construido para resguardo de las crecientes del río, las primeras familias de trabajadores portuarios procedentes de Colastiné, que con autorización de Ángel Cassanello primer administrador del puerto, instalaron sus ranchos. El nombre del barrio se le adjudica anecdóticamente a uno de los primeros habitantes del lugar, Protasio Servín, quien lo nombró de ese modo por responder a las características sobresalientes del lugar: Alto, ya que no se inundaba, y Verde, por las envidiables condiciones ambientales.LEER MÁS: Hugo Cabrera mantiene vivo algunos recuerdos y otros, rememoran las anécdotas que sus abuelos le contaron: “Lo que más destaco es que se conocían todos, cuando el sacerdote los convocaba no faltaba nadie y se armaban grandes bailes a los que venían vecinos de otros barrios. Había un comisario que me acuerdo que andaba a caballo y todos le tenían miedo porque andaba con la fusta y a la noche impartía el orden a los fustazos. También valoro al río, el paisaje que nos regala todos los días que a veces es tan cotidiano que no nos damos cuenta. Las historias de los canoeros es algo que recuerdo, que eran personas notables porque con sus fuerzas cruzaban a los vecinos del otro lado; y de las inundaciones me queda presente a las mujeres que a la par de los hombre llevaban bolsas de arena para cuidar sus casas. Son cosas que me emocionan porque se nota que defendieron a Alto Verde y lo sacaron adelante”.