Sábado 27 de Diciembre de 2014
Andrea Fainberg es un ejemplo de lucha, determinación y superación personal. La deportista santafesina no solo ha logrado hacer frente a momentos durísimos de su vida sino que también ha sabido posicionarse como una de las referentes en la realización de deportes extremos en la ciudad. Su historia emociona e impulsa a quienes la conocen a ser mejores y dar más.
Por su ejemplo, Andrea recibió, durante el encuentro de los Personajes Destacados 2014, el Premio Ovación. El reconocimiento de Diario UNO y del suplemento deportivo del matutino, se reprodujo rápidamente entre los demás Destacados quienes se acercaron en seguida a felicitarla.
“No esperaba este reconocimiento. Estoy totalmente sorprendida”, dijo Fainberg visiblemente emocionada y recordó que cuando Diario UNO se contactó con ella para comunicarle que había sido seleccionada como uno de los personajes del año ni siquiera atendió. “Cuando finalmente lo hice no lo podía creer. ¿Cómo? ¿A mí? Es como cuando te llaman de los programas de la tele y la gente se larga a llorar. Quedé así, sin palabras y muy emocionada. Estoy muy contenta. Es una valoración no esperada”.
El 14 de febrero de 2001, Andrea salió en su moto por la Ruta 1 desde Colastiné (donde vive) hacia el centro de la ciudad cuando, en pleno camino, un auto sobrepasó a un colectivo imprudentemente y la embistió. Como consecuencia del impacto la mujer sufrió varias lesiones pero la peor parte se la llevó su pierna que quedó destrozada.
La amputación era inminente pero ella se negó y apostó al milagro. Pasó por más de 20 cirugías (varias veces estuvo en terapia intensiva por el alto riego que suponían) antes de retornar a su hogar. Asimismo, tuvo que lidiar con la reinserción social, y sobre todo trabajar, ya que es profesora de matemáticas.
La etapa de rehabilitación le abrió la mente y el camino hacia algo que era desconocido para ella: el deporte. De a poco se fue animando y encontró en la natación, el pedestrismo, el escalamiento y el senderismo, entre tantas cosas, su placer y pasatiempo.
Para la deportista este año ha sido de cosecha. “He cosechado alegría, sorpresa y reconocimiento a la trayectoria. Desde el 2008 cuando hice mi primera «travesura» hasta ahora recorrí mucho”, señaló satisfecha y contó que hay gente que la para por la calle para felicitarla.
“Me dicen que después de escuchar mi historia no se pueden quedar sentados mirando la tele y salen a caminar. Eso es cosecha y felicidad”, indicó y agregó: “En 2015 quiero profundizar el entrenamiento para plantearme objetivo concretos. Quiero hacer dos o tres cosas puntuales. Creo que siempre hay que encontrar la pasión que uno tiene”.