Jueves 25 de Julio de 2013
Desde los primeros días en los que llegaron a la ciudad de Santa Fe y la región las bajas temperaturas comenzaron a difundirse algunas medidas de prevención para calefaccionar adecuadamente los hogares y reducir los riesgos de intoxicación con monóxido de carbono.
Desde el sitio de la empresa proveedora de gas natural en Santa Fe, Litoral Gas, se enuncia que “el monóxido de carbono (CO) es un producto generado por la combustión incompleta del carbono y que al ser inhalado en niveles elevados puede causar lesiones irreversibles al sistema nervioso central, e incluso la muerte por envenenamiento, riesgo que sólo la prevención puede evitar”.
“El monóxido de carbono no tiene olor, no tiene color y no es irritativo. El CO se puede producir cuando se queman combustibles como la leña, el carbón, las naftas, kerosene, gas y todo producto derivado del petróleo, –por lo general– en lugares con escasa o ninguna ventilación y también con el encendido de los motores de vehículos en lugares cerrados”, se advierte en la página de internet de la firma.
La intoxicación con este gas, que en un primer momento produce sueño, puede presentarse en forma de fuertes dolores de cabeza, náuseas, vómitos, zumbidos de oídos, impotencia muscular, somnolencia, por lo que es fácil de ser confundida con malestares característicos de una gripe o una mala digestión alimenticia.
Hace días, el director provincial de Accidentología y Emergencias Sanitaria (Dipaes), Jorge Stettler, había señalado que “el CO no se puede ver ni oler y, cuando se lo respira en niveles elevados, llega a causar la muerte por envenenamiento”.
“Las chimeneas –continuó Stettler–, las calderas, los calentadores de agua o calefones, y los aparatos domésticos que queman combustible como las estufas, hornallas de la cocina o calentadores a kerosén, también pueden producir CO si no están funcionando correctamente”.
El funcionario provincial reseñó que “cada año, un gran número de personas pierde la vida accidentalmente debido al envenenamiento con CO. Las mujeres embarazadas y sus bebés, los niños pequeños, las personas mayores, y las que sufren de anemia, problemas del corazón o respiratorios, pueden ser mucho más sensibles al inhalarlo”.
Consejos para evitar accidentes
-Mantener los ambientes ventilados
-No instalar calefones, estufas infrarrojas, catalíticas o de cámara abierta en baños, dormitorios o ambientes cerrados.
-Instalar exclusivamente artefactos aprobados por los organismos de certificación y en lugares con ventilación adecuada.
-Las instalaciones de gas deben ser realizadas únicamente por instaladores matriculados.
-Las chimeneas, conductos y rejillas de ventilación deben verificarse periódicamente para que no tengan obstrucciones.
-Cada conducto de ventilación debe ser individual.
-La llama debe ser estable, silenciosa y de color azul intenso en el núcleo y más claro en el interior
Ante una emergencia:
-Colocar al intoxicado al aire libre.
-Desprender la ropa ajustada para facilitar los movimientos de respiración.
-Si es necesario realizar respiración boca a boca.
-Solicitar auxilio médico dotado de oxígeno.