Preocupados por los reiterados hechos de inseguridad en Villa California, los vecinos del barrio comenzaron a juntarse y a organizarse hace aproximadamente dos meses. En la búsqueda de soluciones a los frecuentes robos (algunos incluso con los moradores en el hogar), y ante la falta de una respuesta efectiva por parte de las fuerzas de seguridad y la Justicia para frenar los delitos, un grupo de autoconvocados decidió avanzar en la compra de alarmas comunitarias para el barrio.

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Costeadas exclusivamente por los vecinos, las alarmas forman parte de un plan ciudadano de seguridad, y según contaron a UNO Santa Fe, la intención es adquirir 50 equipos para toda la Villa. En esta primera etapa adquirieron 16, que ya están siendo instalados desde esta semana con la colaboración de la Municipalidad de San José del Rincón.

"Los vecinos compramos las alarmas y le pedimos a la Municipalidad que las conectara. Son tres o cuatro etapas. Se compró una primera tanda y una vez que estén todas colocadas, vamos a pasar a la segunda etapa con la compra de 16 más", contó Javier Santillana, referente de los vecinos autoconvocados.

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En diálogo con este medio, el poblador costero relató que la inseguridad en el barrio es constante y que "los robos no se detienen y todos los días es una casa nueva". En ese contexto, contó que se solicitó al municipio de Rincón que se instalen más cámaras de seguridad en Villa California, donde actualmente hay solamente dos, pero la respuesta del gobierno local fue que no hay fondos. No obstante, el vecino reconoció la predisposición del Ejecutivo para colaborar en la instalación de las alarmas que actualmente se está llevando a cabo.

"Ahora estamos hablando de comprar cámaras para que las coloque la Municipalidad y se haga cargo del monitoreo. Esa sería la segunda etapa. También estamos en la pelea por conseguir un destacamento policial porque este ya no es un barrio chico, hay más de 400 familias", afirmó Santillana.

Por último, comentó que una vez que estén todas las alarmas de esta primera etapa conectadas, a modo de inauguración simbólica harán sonar todas juntas y se invitará a la comunidad a participar de ese acontecimiento.

Las alarmas y la organización interna

Los autoconvocados eligieron para cada zona del barrio, de aproximadamente dos cuadras, a un referente. Esa persona es la encargada de hablar con los vecinos de su cuadrícula sobre las situaciones que se puedan presentar en esa zona. Se trata de un trabajo en conjunto que permitirá accionar las alarmas ante delitos, actitudes sospechosas, sonidos de disparo, situaciones de violencia o emergencias civiles.

Cada uno de los vecinos cuenta con control o pulsador y cuando es activada se enciende una alarma sonora y lumínica. La intención es persuadir el delito alertando a los otros vecinos de la zona sobre la situación.

También se instruyó a los pobladores del barrio costero que ante el sonido de la alarma deben llamar inmediatamente al 911.