Martes 03 de Julio de 2012
El pasado 28 de junio, el Juzgado de la 2ª Nominación a cargo de Carlos Dávila falló a favor de los vecinos de barrio Candioti, donde declara la inconstitucionalidad de la ordenanza municipal que establece la construcción de edificios en altura en ese sector de la ciudad. En febrero, el mismo magistrado había aprobado una medida cautelar, donde ordenaba a la Municipalidad abstenerse de poner en ejecución la obra y dejar sin efecto cualquier permiso que se hubiera otorgado. Es referido a un edificio previsto en calle Güemes al 3.100 de 22 pisos.
Ángel Garrote, abogado de uno de los vecinos de barrio Canza porque la Municipalidad no hizo en forma previa todos los estudios que tienen que ver con el impacto arquitectónico y ambiental de un barrio como Candioti. El juez admite la acción porque entiende que hay un interés legítimo de los vecinos, que fue vulnerado y por eso promueve esta acción. No se tuvieron en cuenta las características de un sector que forma parte del casco histórico de la ciudad”.
Este fallo se debe a un proyecto presentado en la Municipalidad para construir un edificio de unos 70 metros de altura con unos 22 pisos, “aún no comenzó a hacerse ninguna obra”. “El análisis es muy profundo, recaba antecedentes no sólo de la propia Municipalidad sino también del archivo histórico provincial, las instituciones ligadas con la preservación del patrimonio arquitectónico de la ciudad, entre otros”, agregó el abogado.
Los primeros pasos
En julio del año pasado, un grupo de vecinos de barrio Candioti Sur comenzó a reclamar en contra de la construcción de un edificio en Güemes al 3.100. Fundamentaban que ese proyecto iba a afectar la escala urbana y fisonomía arquitectónica, la rutina y dinámica del tradicional barrio. En ese sentido, impulsaron una acción judicial y el 15 de febrero el juez que entiende en la causa, el doctor Carlos Dávila, aprobó una medida cautelar, que ordena a la Municipalidad abstenerse de poner en ejecución la obra y dejar sin efecto cualquier permiso que se hubiera otorgado.
“Comenzó con una medida cautelar que empezó a principios de año en función de la cual se suspendió cualquier habilitación o autorización vinculada con esta ordenanza para construir edificios en altura. La causa continuó y el juez dictó este fallo que no digo que sea definitivo porque por supuesto la Municipalidad puede presentar una medida de apelación y la Cámara tendrá la necesidad de revisar lo que determinó el juez en primera instancia, pero ya no es una medida cautelar o precautoria sino que se refiere el fondo del asunto”, detalló Ángel Garrote.
En relación a la determinación del juez, el profesional expresó: “Esto responde a una necesidad de una importante cantidad de vecinos que se ve reflejado en esta acción y en otra que también se está tramitando en otro juzgado de Santa Fe vinculado a otro inmueble pero que apunta exactamente a la misma problemática que empezó primero con reclamos extrajudiciales, reuniones, contactos intentos para que la Municipalidad revise esta ordenanza y culminó ahora con esta orden judicial”.
Un antecedente
El abogado consideró que “lo que se decida en esta causa y en la otra que se está tramitando en el otro juzgado va a ser muy importante para el futuro de la ordenanza y de lo que la Municipalidad decida hacer”. La resolución ordena a la Municipalidad abstenerse a dar habilitaciones, permisos de obras, certificados de factibilidad o cualquier habilitación administrativa para la construcción de edificios en calle Güemes 3.100.
“Éste es un precedente muy importante, es un éxito de los vecinos que se reunieron innumerables veces o se concentraron de manera espontánea. Es una antecedente fundamental”, concluyó Garrote.