Viernes 19 de Diciembre de 2014
El miércoles, Diario UNO anticipó la preocupación de vecinos de barrio Candioti por la construcción de una estructura que simula ser un tanque de agua, pero que en realidad sería la cubierta para la futura instalación de una antena de telefonía móvil.
La torre en cuestión fue levantada entre el sábado y domingo pasado, en un predio perteneciente a la empresa Telecom, ubicado en la esquina de Necochea y Calchines. Esto generó la sospecha y la preocupación de los habitantes de la zona que inmediatamente se movilizaron y en la mañana de ayer elevaron una nota con la firma de más de 30 vecinos requiriendo información a la Municipalidad, a la Comisión Nacional de Comunicaciones y a Telecom.
Consultado por Diario UNO, el abogado que patrocina a los vecinos, José López Candioti, contó que por ahora es una sospecha que se quiera instalar esta antena: “No tenemos el dato fehaciente pero despertó mucha conmoción en los vecinos que trajeron la consulta al estudio, y vamos a tratar de preconstituir pruebas. Paralelamente, se presentó una nota firmada a la Municipalidad preguntando si hay una habilitación pedida para esta construcción, y por otro lado se envió un pedido de informes a la Comisión Nacional de Comunicaciones que es el órgano de contralor, y es el encargado de determinar si esta antena se puede instalar en un barrio residencial. A su vez, se mandó una intimación a la empresa Telecom, que aparentemente sería la propietaria del lugar, para que informe sobre estos puntos, y a la vez, que se abstenga de la instalación y puesta en marcha de una antena, teniendo en cuenta que genera un considerable peligro y riesgo a la salud y al medioambiente”.
Por su parte, el secretario de la Producción de la Municipalidad, confirmó que la estructura no está habilitada. “Sea un tanque, o una antena –sostuvo– para lo que sea tiene que tener habilitación y no la tiene”. En este sentido, informó que se le envió una cédula a la empresa de telefonía para que en el plazo de cinco días hábiles regularice la situación, solicite la habilitación correspondiente y presente la documentación de rigor. “Si en estos días de plazo no presentan el pedido de habilitación con todos los requisitos correspondientes, se labrará un acta de infracción y luego se procederá al desguace de la estructura”, señaló.
En caso de confirmarse las sospechas de los vecinos, Tabares agregó que “se estudiará qué tipo de antena se querría instalar, pero hoy no se puede confirnar porque no hay más información. Una vez que la empresa conteste habrá que ver de acuerdo a la ordenanza vigente si puede funcionar o no en ese lugar”.
En tanto, para López Candioti, “se trata de una temática bastante compleja, por más que la antena esté ubicada en los lugares que la ordenanza establece como posibles. Esto se regula básicamente por dos normativas, una ley provincial y una ordenanza municipal, ambas normas lo único que pueden determinar es la ubicación de las antenas, y es la CNC, que es un organismo técnico, la que determina los niveles de frecuencia que en teoría estarían afectando a la salud y al medioambiente”.
Para el abogado, por más que la empresa presente la documentación correspondiente y obtenga la habilitación es posible plantear un recurso de amparo para que no se ponga en funcionamiento el artefacto. “Se entiende que hay un principio precautorio que habilitaría a oponerse a la instalación de estas antenas, a pesar de ser reglamentarias”, explicó y agregó: “Es decir, aún con la habilitación municipal, de igual modo procederíamos a plantear un amparo ambiental. Sería una medida cautelar, para que previo a la resolución de fondo del asunto prohíba la puesta en marcha de esta tecnología generadora de ondas electromagnéticas”.