Casas bomba: una prueba de fuego para los gobiernos municipales
En la ciudad de Santa Fe hay seis, que extrajeron –entre el miércoles 25 y el sábado 7– 14.746.440 metros cúbicos de excedentes pluviales. Para garantizar el funcionamiento trabajaron 80 personas.

Domingo 08 de Marzo de 2015

Las casas bomba se convirtieron, en los últimos años, en parte del lenguaje cotidiano de un día lluvioso en numerosos barrios de la capital provincial y de la región. Aún sin conocer detalles del funcionamiento de esta infraestructura hídrica fundamental, el vecino sabe que son necesarias para extraer los excedentes líquidos y expulsarlos hacia el río. En tiempos de sequía, estos dispositivos solo llegan a los titulares noticiosos cuando son objetos de hechos vandálicos o robos; pero requieren de una atención constante por parte de los municipios, ya que si el mantenimiento y la custodia no son correctos, a la hora de una emergencia hídrica esa falencia saldrá a la luz.

En el caso de la ciudad de Santa Fe, hay seis casas bomba, ubicadas sobre la  Circunvalación Oeste, a lo largo del terraplén de defensa del río Salado. La número 1 se encuentra a la altura de barrio Chalet; la 2, está ubicada a la altura de los barrios Santa Rosa y 12 de Octubre, mientras que la 3 está a la altura de Villa del Parque y  Barranquitas.

Por su parte, la número 4 se emplazó a la altura de Barranquitas Sur; la 5 es la que se encuentra a la altura del Hipódromo de Las Flores, y la 6 a la altura de Teniente Loza. En la actualidad se halla en construcción, con aportes del gobierno provincial, la Estación de Bom beo 0, a la altura de barrio Centenario.

Esas seis bombas extrajeron, desde las primeras horas del miércoles 25 de febrero –cuando se produjo el primero de los dos temporales de lluvia intensa sobre la capital provincial–, hasta el sábado a la mañana, 14.746.440 metros cúbicos de excedentes pluviales.

Hasta este sábado, el funcionamiento de las bombas había demandado unos 40 mil litros de combustible: las motobombas insumieron 25 mil litros de gasoil, mientras que otros 15 mil litros de eurodiesel fueron necesarios para alimentar los grupos aportados por la Empresa Provincial de la Energía.

En total, unas 80 personas trabajaron durante las 24 horas para verificar y garantizar el funcionamiento de todo el sistema de bombeo, que requiere la mirada de técnicos  especializados y un plan de mantenimiento exhaustivo.

Según la Municipalidad, se invierten, por año, unos 150 millones de pesos en el funcionamiento del sistema de drenaje, bombeo y defensas de la ciudad. Además de los contratos para la desobstrucción de canales entubados y la limpieza de canales a cielo abierto, cada año se destinan fondos específicos del presupuesto municipal para la concreción de obras hídricas.

El correcto funcionamiento del sistema de drenaje de la ciudad es clave para mitigar el impacto de las lluvias y en especial las de gran intensidad. Las obras de defensa se complementan con el sistema de desagües pluviales, que cuenta con distintos canales para conducir el agua desde la red de cada barrio hasta los reservorios. Estos son una zona excavada en las adyacencias de una estación de bombeo, y cumplen la función de almacenar el agua de lluvia para que luego la estación de bombeo la saque al río.

En las últimas dos semanas, el mantenimiento y custodia de las bombas fueron tema de debate entre los municipios de Santa Fe y Recreo, cuando la segunda requirió la apertura de las compuertas de la casa bomba 6, en la capital, para escurrir el agua acumulada en el sur recreíno. Los funcionarios santafesinos acusaron a sus pares vecinos de no mantener sus propias bombas y estos últimos hicieron lo propio con el gobierno provincial, por no enviar los fondos correspondientes.