Santa Fe
Miércoles 18 de Julio de 2018

Casi linchan a un delincuente en barrio María Selva

Ocurrió este martes por la noche cuando un joven ladrón interceptó a un muchacho en bicicleta y los vecinos salieron a perseguirlo. Finalmente lo atraparon y le propinaron una brutal golpiza. "La gente estaba ciega pegándole en el suelo", contó un habitante del barrio.

Gritos e insultos, vecinos corriendo de acá para allá y un ambiente de dramatismo. Evidentemente algo extraño estaba ocurriendo este martes minutos después de las 20.30 en la cuadra de J. P. López al 1800, una de las calles que atraviesa el populoso barrio María Selva.


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"Cuando salí a la vereda de casa inmediatamente observé a un grupo de vecinos amontonados sobre algo", contó un vecino de la cuadra; ese "algo" era un delincuente que terminaba de ejecutar un robo, había sido interceptado por los vecinos y estaba recibiendo una brutal golpiza.

Todo comenzó minutos antes cuando un joven ladrón de 22 años sorprendió a un chico, también de 22 años, que circulaba en bicicleta por la zona. Tras despojarlo de sus pertenencias, comenzó a huir en el birrodado por las calles del barrio. Inmediatamente, vecinos que observaron todo comenzaron a correrlo y finalmente lograron reducirlo en la cuadra antes mencionada.

"Le sacaron todas las cosas robadas y le empezaron a pegar. Luego se sumaron más vecinos a la paliza. Parecía una canasta de limosna, porque cada persona que pasaba le deba para que tenga y para que guarde", relató vulgarmente el vecino y continuó: "Tirado en el piso pedía piedad, que lo dejen de golpear y que lo perdonen. Pero la gente estaba ciega pegándole. Esto nunca lo vi. Lo que me tocó vivir anoche fue estremecedor. Todos los vecinos estaban como diablos golpeando al ladrón en el suelo".


Finalmente llegaron al lugar efectivos policiales de la Comisaría 5ª, quienes subieron al ladrón al patrullero y lo llevaron a la dependencia policial liberándolo de la paliza de los vecinos. Según se pudo conocer, al delincuente se le secuestró la réplica de un arma de fuego.


"Uno es padre de familia y se pone a pensar en los padres de estos chicos, cómo dejaron que termine así. Hoy por hoy no hay trabajo y la salida más rápida para algunos es delinquir. Está todo muy jodido. Uno le reclama más seguridad a la policía pero al mismo tiempo es consciente de que no puede haber un patrullero en cada esquina. Hoy ante estos temas de inseguridad la gente está cansada y se manifiesta cada vez más fuerte", reflexionó Jorge, vecino del barrio, testigo del episodio.