Sábado 14 de Septiembre de 2013
Las declaraciones del nuncio venezolano Pietro Parolin, designado secretario de Estado del Vaticano, abrieron el juego al debate en relación al celibato de los sacerdotes en la Iglesia Católica. “El celibato es una opción de vida como sería, por ejemplo, vivir en la pobreza”, dijo el Papa Francisco en el libro El Jesuita de Sergio Rubín y Francesca Abrogetti.
Allí, el entonces cardenal Jorge Bergoglio reconocía también que “hay momentos en que se puede volver crítica (la opción) si el sacerdote conoce a una mujer en la parroquia y cree que se enamoró”.
Diario UNO consultó a referentes católicos santafesinos acerca de esta discusión y las consecuencias que podría tener una decisión del Papa en relación a esta tradición de la Iglesia Católica.
El sacerdote Elvio Alberga, párroco de la capilla San Martín de Porres en el barrio Transporte de la cuidad de Santa Fe, opinó en primer lugar: “Yo tengo la postura que tiene la Iglesia. Es decir, lo mismo que mantuvo el nuncio en Venezuela. La Iglesia no tiene el celibato como dogma de fe. De este modo siempre queda la posibilidad de, por lo menos, intercambiar ideas en el sentido profundo que tiene el celibato”.
“Todo se basa en el diálogo de todos aquellos interesados en el asunto. Hay un conjunto de ocho obispos que nombró el Papa Francisco, que son delegados que él tiene para charlar. La opinión de ellos y de todos los obispos puede realmente darse a fondo, respondiendo a una inquietud de toda la Iglesia”, consideró el párroco.
En relación a los efectos que podría tener sobre la feligresía católica una decisión del Papa acerca del celibato, el sacerdote expresó: “Creo que todo depende de la acción del Señor, que está realizando su tarea frente a nosotros. Es decir, él está guiando a la Iglesia por intermedio de Francisco y de todos los obispos, de modo que de ellos surgirá la decisión en torno a esta posición que, hasta este momento, la Iglesia respetó”.
“La Iglesia siempre está en la búsqueda de crecer y adelantarse a los acontecimientos, dando su opinión y difundiendo la palabra de Cristo en el mundo”, consideró el padre Alberga, y agregó: “Yo veo que el Espíritu Santo está obrando en la Iglesia a través de todas las personas que se abren a él”.
Al referirse a la posibilidad de cambios profundos en la institución religiosa, el sacerdote del barrio Transporte expresó: “Francisco realmente tiene la posibilidad no de hacer cambios espontáneos, sino escuchando realmente el sentir del pueblo de Dios, de los fieles, el sentido común que tienen todos aquellos que forman parte del bautismo cristiano”.
“El celibato se puede discutir y esto no aumentará ni disminuirá la cantidad de fieles, ni de sacerdotes. La Iglesia seguirá su camino”, concluyó el párroco, en diálogo con Diario UNO.