Cinco boliches comienzan el traslado a la 168
Se trata de los locales bailables que hoy funcionan en la Recoleta santafesina y deben adecuarse a la ordenanza de relocalización. El acceso a los mismos será por la vieja traza de la ruta nacional.

Lunes 21 de Noviembre de 2011

Hoy se los conoce como La Loca, Passage, Kwam, Island y De Puta Madre. Con los mismos nombres, o no, serán los cinco boliches que funcionarán a la vera de la ruta nacional Nº 168 en un plazo máximo de tres años. Se trata de los locales bailables que en la actualidad funcionan en la zona de la Recoleta santafesina y que, de acuerdo a lo establecido en la ordenanza Nº 11.653, deben ser relocalizados en los terrenos propiedad municipal, aledaños a ese corredor nacional, entre el puente Oroño y La Guardia.

Los titulares de estas confiterías gozarán de un plazo de 36 meses para la permanencia de la actividad en su emplazamiento actual, a contar desde el momento de la escrituración. La apertura del nuevo local en la zona prevista y el cierre del local actualmente existente deberán realizarse en forma simultánea. Las obras para la relocalización deberán dar inicio dentro del plazo de los seis meses, a contar desde la escrituración.

De todas maneras, al referirse a los tiempos previstos, ayer el intendente Mario Barletta estimó que se van a acortar y contó: “Por las conversaciones que hemos mantenido con los comerciantes, les conviene llevar adelante una inversión en un tiempo mucho menor, ya que tendrán locales nuevos que van a estar hechos especialmente para funcionar como boliches”.

En cuanto a las conveniencias del traslado, el mandatario resumió: “Si alquilan, van a dejar de pagar alquiler; y si son propietarios de los locales en la zona del microcentro, van a poder hacer un importante negocio inmobiliario. Creo que llegamos al punto en el cual nos conviene que el traslado se haga lo más rápido posible a todas las partes: municipio, comerciantes y sobre todo a los jóvenes”.

Lo cierto es que lo más probable es que las obras de los cinco boliches se realicen a un ritmo similar, de manera tal que inicien su actividad en la misma temporada.

El principio de todo

En 2009, la ordenanza Nº 11.622 declaró en estado de emergencia la actividad desarrollada en los locales de espectáculos públicos y demás actividades y rubros en los que se expendan bebidas alcohólicas, con el fin de aplicar medidas urgentes.

Entre esas acciones, estableció el horario general de cese de la actividad y cierre total del local, los días sábados, domingos y feriados, que debe producirse a las 6, mientras que el horario de ingreso se ha ido ajustando progresivamente hasta establecerse a las 2. Además, dispone la prohibición del expendio de bebidas alcohólicas desde las 5 o una hora antes del cese de la actividad.

La discusión por la emergencia nocturna derivó meses después en el debate y posterior decisión de sacar los boliches de la zona de la Recoleta, con el reclamo repetitivo de los vecinos a la cabeza.

Con respecto a la hora de apertura y cierre de los boliches, Barletta señaló que no se modificará: “Estamos firmes al respecto, más allá de que para Navidad y Año Nuevo habrá un afloje para que los chicos estén más tiempo con la familia antes de salir a bailar, realmente creo que ha sido muy acertada la medida de acotar el horario de ingreso a los boliches. Esa medida ha permitido bajar «la previa», con todo lo que eso significaba, y ellos mismos están mucho más contentos hoy, al igual que los dueños de los boliches”.