La caída de ingresos y el aumento de costos ponen en riesgo la continuidad del sistema. Así lo advirtió Víctor Zavagna, representante de Autobuses Santa Fe, detallando el complejo escenario que enfrentan las empresas.
15:25 hs - Domingo 26 de Abril de 2026
La situación del transporte urbano de pasajeros en la ciudad de Santa Fe atraviesa un momento crítico y sin señales de mejora a corto plazo. Así lo advirtió Víctor Zavagna, representante de Autobuses Santa Fe, en una entrevista con Telefé Santa Fe, donde detalló el complejo escenario que enfrentan las empresas del sector.
Según explicó, el sistema ya comenzó a resentirse con una reducción progresiva de unidades en circulación, que pasó de un 10% menos de colectivos a un recorte de hasta el 40% en horarios valle. La tendencia, lejos de revertirse, podría profundizarse en los próximos días. “Lo único que podemos hacer es ir regulando los recursos en función del dinero disponible”, sostuvo Zavagna.
Menos frecuencia y posible suspensión del servicio nocturno
Uno de los puntos más preocupantes es que las empresas evalúan nuevos recortes, incluso en franjas más amplias del día. Además, adelantaron que podría implementarse una suspensión del servicio nocturno, adelantando el último recorrido de las unidades a las 22 horas, cuando actualmente funciona hasta la medianoche.
También se analiza una reducción en líneas vinculadas a estudiantes, debido a medidas de fuerza en el ámbito universitario que impactan en la demanda.
El deterioro del servicio responde a múltiples factores. Por un lado, el aumento del combustible, que subió alrededor de un 40%, y por otro, la caída en la recaudación producto de la menor cantidad de pasajeros.
A esto se suma el atraso en el pago de subsidios nacionales, especialmente los vinculados a beneficios sociales de ANSES, que presentan demoras de hasta tres meses.
En este contexto, Zavagna fue contundente: “Las empresas no están en condiciones de afrontar el pago de salarios en los próximos días”.
El boleto debería superar los $2300
Para sostener el sistema, desde el sector empresario aseguran que la tarifa debería ubicarse en torno a los $2300, un valor que genera preocupación por su impacto en el bolsillo de los usuarios.
El problema, según describen, es un “círculo vicioso”:
- Si no aumenta el boleto, el sistema no se sostiene.
- Si aumenta demasiado, los usuarios no pueden pagarlo.
Usuarios, entre la incertidumbre y el impacto económico
En la calle, la preocupación es evidente. Usuarios consultados coincidieron en que el transporte es un gasto cada vez más difícil de afrontar, especialmente para quienes dependen del servicio a diario.
Trabajadores del comercio, por ejemplo, estiman un gasto mensual superior a los $150.000 en colectivos, considerando cuatro viajes diarios. Un eventual aumento del boleto duplicaría ese monto.
Además, la menor frecuencia genera esperas de más de 30 minutos, sobrecarga en las unidades y un servicio cada vez más deteriorado.
Un panorama sin salida clara
El escenario plantea una encrucijada para todos los actores: empresas, trabajadores y usuarios. Mientras el sistema se ajusta para sobrevivir, crece la incertidumbre sobre su continuidad en condiciones normales.
Sin definiciones concretas por parte del municipio —responsable de regular el servicio—, el transporte urbano en Santa Fe se encamina a una profundización de la crisis, con impacto directo en miles de santafesinos que dependen del colectivo para trabajar, estudiar y movilizarse a diario.