Miércoles 11 de Diciembre de 2019
Desde la dirección provincial de Promoción y Prevención de la Salud, se recordó que el golpe de calor sobreviene cuando el cuerpo no puede regular su temperatura, por lo tanto ésta se eleva rápidamente, los mecanismos para eliminar el calor fallan y el cuerpo pierde la capacidad de enfriarse.
Cabe destacar que existen grupos de riesgo más propensos a sufrir golpes de calor entre los que se encuentran los adultos mayores, los niños y quienes trabajan o hacen ejercicios en ambientes calurosos.
Las señales varían, pero pueden incluir una temperatura corporal extremadamente elevada (superior a 39 grados); piel enrojecida, caliente y seca; pulso rápido y fuerte; dolor de cabeza palpitante; mareo; náuseas; confusión; y pérdida del conocimiento.
Asistencia
Ante la aparición de algunos de los síntomas mencionados, puede que se trate de una emergencia y por lo tanto se debe solicitar asistencia médica lo antes posible y asistir a la víctima tratando de enfriarla.
Para ello se debe llevar a la persona a un área sombreada y bajar su temperatura rápidamente utilizando cualquiera de estos métodos: sumergirla en agua fría, rociarla con agua fría, aplicarle compresas de agua fría o, si la humedad es baja, envolverla en una sábana mojada y abanicar vigorosamente.
Medidas a tener en cuenta
Para prevenir el golpe de calor es necesario ofrecer frecuentemente a los niños líquidos (agua o jugos naturales) y a los lactantes, el pecho. Es importante no proporcionar bebidas muy azucaradas o muy frías, ni comidas calientes y pesadas, así como también incorporar mayor cantidad de sal que lo habitual, bañarlos o mojarlos con frecuencia, evitar los juegos o actividades físicas, seleccionar lugares frescos y ventilados, y vestirlos con ropa amplia, liviana, de algodón y de color claro.
Por último, se recomienda no tomar bebidas alcohólicas, evitar esfuerzos físicos intensos, seleccionar lugares frescos para descansar y sentarse o recostarse cuando se registren mareos. En cuanto a los ancianos, deben descansar en lugares frescos y ventilados, usar prendas livianas y tomar líquidos aunque no manifiesten sed.
Las mascotas también pueden sufrir un golpe de calor
Si nuestra mascota ha estado expuesta a altas temperaturas, aun incluso durante unos pocos minutos, está predispuesta a sufrir un golpe de calor. Los síntomas son variados y se corresponden inicialmente con los esfuerzos del organismo para intentar disipar el calor. A medida que pasa el tiempo, los órganos internos del animal se ven afectados y nuestra mascota manifestará síntomas más graves.
Ante cualquiera de estos síntomas debes actuar de forma inmediata, pues constituye una verdadera emergencia vital, especialmente si tu perro o gato es más susceptible por su raza o edad:
Jadeo, respiración rápida o dificultosa.
Decaimiento, negativa a moverse, tambaleo, o temblores musculares.
Salivación excesiva.
Hipertermia.
Cambios de color en las mucosas de la piel: congestivas (enrojecidas) o cianóticas (azuladas).
Vómitos o diarreas.
Hemorragias en la piel.
Convulsiones, estupor, o coma.
Como prevenir el golpe de calor
Para evitar que nuestra mascota sufra un golpe de calor hay que actuar con sentido común. De todos modos, es importante recordar:
Dar de beber al animal regularmente para evitar la deshidratación. El agua se debe renovar a menudo y se debe administrar en pocas cantidades.
No dejar al perro o gato encerrado dentro del coche.
Sacar a pasear al perro en los momentos de menos calor y evitar que haga mucho ejercicio.
No encerrar al perro o al gato en una habitación pequeña sin ventilación.
Si el perro vive en el jardín, debería tener una sombra en la que cobijarse.
En verano, es mejor darle la comida al perro por la noche porqué después de comer, los perros, son más propensos a sufrir colapsos.
En caso de salir de viaje, es aconsejable llevar abundante agua y hielo. Si vemos que el animal se estresa, podemos colocar en el suelo del trasportín, toallas húmedas.