¿Paraguas? ¿Una bufanda y gorro? En el inicio de la jornada laboral y antes de salir de casa es inevitable que la mayoría observe la temperatura, ya sea en la pantalla del celular o mediante los programas radiales que se sintonizan.

¿Pero de qué hablamos cuando se trata de clima o de pronóstico climático?

Desde el Centro de Información Meteorológica (CIM) de la Universidad Nacional del Litoral aclararon que persiste el error de confundir lo que son las previsiones diarias con las de largo plazo.

"Muchos se preguntan qué va a pasar con el clima y luego habla de pronósticos a tres o cuatro días, ahí se está entrando en un error de concepto", explica el investigador e ingeniero Ignacio Cristina, del CIM.

En ese sentido aclaró que se debe diferenciar entre clima y tiempo. "Cuando se habla de pronóstico diario, que en el caso del CIM no se brinda más allá de cuatro días, -aclara Cristina-, uno habla de las condiciones del tiempo que es pronóstico meteorológico. En caso de hablar de pronóstico meteorológico o del tiempo se hace referencia de cuatro días máximo".

Mientras que al abordar lo relacionado con el pronóstico del clima o climático, inherente se debe tener en cuenta que se abarca un período de tres o más meses.

Desde el CIM para elaborar el pronóstico de Santa Fe o alrededores se toma como referencia un bagaje de elementos de información de los cuales muchos surgen de la medición que se realiza de variables meteorológicas.

"Esas variables que nosotros estamos midiendo y que a cada momento se reportan, se miden a través de una estación meteorológica automática", explica Cristina, el dispositivo se encuentra instalado en el parque de Ciudad Universitaria.

El análisis de factores como la variación de la temperatura y el descenso de la presión son vitales para elaborar los pronósticos. "No se analiza un valor específico sino que se está viendo el comportamiento de la variable -explica el ingeniero. De hecho para hacer el pronóstico se analiza la tendencia que tuvo la presión, la tendencia de la temperatura y de la humedad. Eso en cuanto a la información que se genera desde el CIM".

Por otro lado también se toma en cuenta la información que brindan las imágenes satelitales o de radar que publica el Servicio Meteorológico Nacional, que en su página oficial tiene expuesto un visor de imágenes satelitales con datos como temperatura o tope de nubes, vapor de agua a distintos niveles o lo que son los radares que tiene instalados en las estaciones del Inta. "Con esa información y la que elaboramos nosotros, además de algunos modelos matemáticos de pronósticos meteorológicos que emite la NOA se obtiene un gran paquete con esa información y pronóstico ", aclara Cristina, este último sistema es similar al SMN pero a un nivel más global, ya que posee la particularidad de contar con la información de una importante cantidad de estaciones meteorológicas ubicadas en todo el mundo.

El comportamiento de la atmósfera es una de las variables más difíciles de medir por la cantidad de factores que influyen en su comportamiento.

"Por ejemplo hoy no debería haber llovido, porque teóricamente los modelos que estábamos siguiendo de movimientos de masas de aire, de imágenes satelitales y el modelo de la NOA me deberían dar que hoy se tendría que haber comportado como una sudestada seca -explica. Por lo que hoy iba a estar nublado con algún mejoramiento temporario, básicamente hasta mañana no debería haber llovido".

Al momento de ser consultado sobre qué factores son determinantes al momento de predecir la formación de una tormenta. Cristina afirma que no existe una sola condición para llegar a esa previsión. "No hay una variable que en tres horas te pueda advertir de una tormenta, es cómo se combinan todas las variables. Se puede tener una condición de presión muy baja pero si no hay humedad en la atmósfera no vas a tener tormenta".

En esa línea explica que para que se registre una tormenta fuerte es casi indispensable tener presión baja, lo que augura una condición de tormenta fuerte. Teniendo en cuenta que para la zona de Santa Fe la presión normal es de 1.003 hectopascales, para que haya probabilidad de tormentas la presión debe ser de 1.005 hectopascales, en esas condiciones si las otras variables acompañan es muy probable que se desarrollen tormentas fuertes.

"Mientras más baja es la presión más fuerte será la tormenta. Si se detecta una baja de presión o el desarrollo de un sistema de baja presión y las otras variables como una alta humedad, valores de temperaturas muy altas, las imágenes satelitales muestran nubes que se empiezan a abrir a los ojos", asegura Cristina.

Las previsiones para este invierno

Al ser consultado sobre las condiciones climáticas que regirán la estación más fría del año Cristina aseguró que tras el análisis de la información del SMN para la ciudad de Santa Fe, el invierno no debería ser muy distinto a un invierno clásico. "A grandes rasgos para este invierno poca lluvia y temperaturas dentro de lo normal o levemente superiores", aclara el investigador.

Al hablar de invierno típico se debe tener en claro que las temperaturas máximas no superarán los 15 a 20 grados, mientras que las mínimas oscilarán entre los 4 a 6 grados.

"Esto es algo que viene dándose de cierta forma, si bien tuvimos temperaturas típicas de invierno en general no se registran mediciones tan frías como en otros años", asegura el integrante del CIM.

El rol de la Dirección de Riesgos en materia de prevención climática

En relación a materia de prevención climática el municipio cuenta desde 2007 con la Dirección de Riesgos, un área que se creó con motivos de las inundaciones, lluvias y desastres ocurridos y se le dio forma mediante una ordenanza y con una transversalidad a las demás secretarías para que esta nueva cartera fuera preparando a la ciudad para enfrentar estos eventos.

El objetivo primordial de esta área es trabajar en el alerta temprana interno el cual está orientado a atender a la ciudad y que esta se resguarde.

Respecto a la labor que realiza la Dirección hay que dejar en claro que esta no realiza pronósticos climáticos así como tampoco está habilitada para emitir alertas climáticos.

"Nosotros no hacemos pronósticos, nosotros observamos", explica el director ejecutivo del Programa de Monitoreo y Gestión Operativa MyCP Luis Mariano Cabal.

La previsibilidad es una asignatura diaria en esta sección, para esto fueron incorporando herramientas que colaboran y brindan todos los datos necesarios para evitar que tanto lluvias como tormentas fuertes afecten de forma significativa a la ciudad.

"Lo nuestro es un sistema de alerta temprana e interno, para determinar la forma de manejarse ante las inclemencias climáticas que se presenten", adelantó el director del Programa de Monitoreo.

La información que otorga el Servicio Meteorológico Nacional, los datos satélitales que obtienen desde el Inta a través de un programa llamado Cervacam, páginas estadounidenses que indican las grandes pautas meteorológicas y los datos que arrojan las estaciones meteorológicas que posee la Municipalidad en la ciudad y en Rincón, forman parte de la base de datos que se estudian constantemente.

"Nosotros somos un punto en un mapa inmenso, cuando el SMN emite un alerta lo hace para seis provincias o una zona amplia. A raíz de esto nosotros estudiamos de dónde venían las tormentas con más frecuencia y fuimos instalando estaciones meteorológicas", explica Cabal.

En la ciudad se encuentran instaladas en cinco puntos claves y una en Rincón, a esta información se debe sumar la que brindan las estaciones meteorológicas suburbanas, son aquellas que se ubican en Santa Clara de Buena Vista, Rafaela, por ejemplo.

"Nosotros utilizamos las estaciones meteorológicas y los datos que brindan como la lluvia, velocidad del viento, temperatura y humedad y el punto de rocío -aclara el referente del área. Ante una inclemencia meteorológica tenemos dentro del programa tres observadores meteorológicos que monitorean las 24 horas, pero que al momento de presentarse una tormenta trabajan de forma constante para analizar los datos que brindan los radares del SMN y de toda la información a la cual tiene acceso Gestión de Riesgo".

La intensidad de los fenómenos climáticos es un factor determinante al momento de este análisis, ya que en base a este se activan o no los protocolos de acción.

En caso de que se registren tormentas cercanas a la ciudad, las variables que se toman en cuenta son la caída de la presión, el porcentaje de humedad, etc. "En caso de que el punto de rocío coincida con la temperatura, es señal de que podemos llegar a tener agua, -asegura Cabal. Cuando vemos eso, contamos con las imágenes del satélite, entonces estamos más atentos a la tormenta. Para lo cual si tenemos esa situación tenemos el protocolo base".

"El protocolo base se activa cuando el SMN da un alerta o cuando sabemos que se puede registrar una tormenta", explicó Cabal.

Es a partir de este protocolo que todas las áreas trabajan, esta va cambiando dependiendo de la situación que se presente.

"De acuerdo a cómo vemos la intensidad que va a venir tenemos el protocolo 1, cuando vemos que va a llover intensamente o determinados milímetros, -aclara Cabal. Esto determinará cuántas cuadrillas trabajarán en la calle".

Los desafíos en el área son contar con más tecnología y trabajar para que se pueda acceder a más datos. "Estamos viendo la posibilidad de determinar a través de los antecedentes de tormentas que contamos, la posibilidad de intensidad y factor de lluvias. Todo esto nos va a ir dando un mapa más claro", finalizó.