Desde esta semana, los comercios santafesinos exhiben en sus vidrieras carteles confeccionados por el Centro Comercial de Santa Fe, en donde se expresa el rechazo al último aumento tarifario de la Empresa Provincial de la Energía. En algunos casos, como ya reflejó UNO Santa Fe anteriormente, la comparación de la boleta del primer bimestre del año pasado con la de 2018, da un incremento cercano o superior al ciento por ciento, dependiendo de cada comercio.

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A raíz de dicho panorama, se han producido en las últimas semanas encuentros entre dirigentes mercantiles y funcionarios provinciales para buscar soluciones. Es así que en las últimas horas, se anunció desde el gobierno una serie de medidas destinadas a comercio e industria que persiguen morigerar el impacto de las boletas. Sin embargo, el pago hasta en seis cuotas, una de las soluciones propuestas, no termina de convencer del todo al sector.

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En diálogo con UNO Santa Fe, Abdul Musri, presidente de la Asociación de Comerciantes de Avenida General Paz, se mostró muy molesto con la situación generada a partir del último aumento de tarifas eléctricas y dijo que "es vergonzoso lo que se está cobrando".

"Me llegó el informe con las tarifas de todas las provincias y por lejos, Santa Fe es la más cara. Es el doble que provincia de Buenos Aires, que Capital Federal y que otras provincias del interior. Es un abuso, hay casas de familia a las que les llegan 8.000 y 9.000 pesos. Es una locura esto. ¿Cómo lo va a pagar la gente?", se preguntó.

Sostuvo además que el costo eléctrico tan elevado retira efectivo del mercado que "tranquilamente se podría volcar al consumo".

"Hay un comerciante que está conmigo en la comisión, que tiene tres negocios, y entre los tres le llegó 140.000 pesos de factura. Van a empezar a cerrar comercios, no hay forma de aguantar", advirtió.

Por su parte, Bruno Pettiná, presidente de la Asociación de Comerciantes, Industriales, Profesionales y Amigos de la Avenida Peñaloza, manifestó que si bien las tarifas han afectado a prácticamente a todos los comercios, la diferencia radica en que una avenida como Peñaloza, que tiene un desarrollo más tardío, y comercios más pequeños de otras arterias, sienten más el cimbronazo. El impacto es más grande, sobre todo en los almacenes.

"Esto hace que el mercado se pueda llegar hasta a disparar, porque el dueño de una despensa tiene que sí o sí aumentar los precios porque no le da. Están trabajando a pérdida", reflejó.

En esa línea, contó que en la reunión que se realizó ayer en el Centro Comercial, la mayoría de los presentes, que representan a distintas arterias comerciales de la ciudad, plantearon un panorama similar. "Si bien se va a hacer un descuento, sabemos que eso es un cuello de botella en el que en algún momento se va a terminar peor que ahora", enfatizó.

Al igual que Musri, señaló que las tarifas altas frenan el consumo y pidió al gobierno provincial que revea los ajustes y absorba parte del costo como Estado.

A su vez, Graciela García, presidenta de la Asociación de Comerciantes de Avenida Aristóbulo del Valle, afirmó que "la situación está muy difícil", y por este motivo, los comercios de la avenida han pegado carteles mostrando el descontento existente.

"Ya hemos pegado los carteles para ver si se puede llegar a un acuerdo por las tarifas, pero aparte es muy difícil la parte impuestos para todos los negocios", aseveró.

Estamos en una situación muy difícil y no solamente es la luz, son también los impuestos. Tenemos un costo fijo muy alto y aparte para el sector de la indumentaria, la temporada todavía no arranca. Eso también nos complica.

Sin embargo, más allá de las dificultades, resaltó que Aristóbulo del Valle "no tiene locales desocupados". Incluso los que se están edificando, ya la mayoría tiene dueño".