Santa Fe
Viernes 25 de Mayo de 2018

Conocé el significado del escudo episcopal de monseñor Sergio Fenoy

Asumirá como arzobispo de Santa Fe el próximo 9 de junio.

El arzobispo electo de Santa Fe de la Vera Cruz, monseñor Sergio Fenoy, tomará posesión oficial el próximo 9 de junio. Sucederá a monseñor José María Arancedo, a quien el Papa Francisco le aceptó la renuncia que había presentado en 2015, al cumplir 75 años, según la ley canónica.
En los últimos días, y tras el nombramiento de monseñor Fenoy, el Arzobispado local dio a conocer la explicación de su escudo episcopal en las redes sociales.

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El lema escogido por Fenoy en su designación como obispo es "Bendito sea Dios" y busca reflejar las creencias y convicciones, mientras que el escudo episcopal es un símbolo especial que identifica al obispo. El mismo es de color rojo vivo, en su extremo inferior una zarza ardiente con llamas de fuego doradas, a la izquierda una estrella de plata. En la parte superior del escudo, como es tradicional en la heráldica episcopal, se coloca un capelo de sinople (sombrero de color verde). Del capelo se desprenden, cubriendo ambos lados del escudo, izquierdo y derecho, diez borlas de color verde, respectivamente, que suman veinte en su totalidad, y que se ordenan en tres órdenes descendentes. Estas borlas indican el rango del arzobispo electo dentro de la Iglesia.

El lema
"«Bendito Sea Dios» tomado del himno paulino bíblico que comienza con estas tres palabras. Es la alabanza al programa divino, y es el empeño de realizar el “proyecto misterioso” del Padre que desde la eternidad quiso crear a los hombres para salvarlos reuniéndolos en la Persona de su Hijo hecho hombre; y marcándolos con el sello de su Espíritu haciéndolos sus hijos adoptivos: santos por el Amor (Ef. 1, 3-14)".

Escudo episcopal
"La pieza principal del escudo episcopal es el blasón o escudo. Es de una sola pieza, sin cuarteles ni particiones: el espacio inconmensurable del Amor de Dios que no tiene anchura ni longitud, altura ni profundidad (Ef. 3, 18). El «campo» heráldico tiene como único esmalte el «gules»: «rojo como la sangre que nos ha redimido. Es el precio de esta determinación eterna pagada no con oro ni plata, sino con la Sangre preciosa de Cristo» (1Ped. 1, 18-19). Campeando en todo el escudo, desde su «punta» al «jefe» ostenta, en oro la zarza ardiente. Desde ella, Dios reveló su nombre: «Yo Soy» (Ex. 3, 14). Con ese nombre dio a conocer su eterno designio. El lugar de la «pira» en un escudo es alegoría de «pretensión». Esa fue la voluntad de Dios expresada en la zarza: «Yo te envío para que liberes a tu pueblo» (Ex. 3, 10). Ese primer anticipo del antiguo Testamento es el proyecto plenamente manifestado por Pablo en el tiempo de la Iglesia. Como a Moisés y a Pablo, al nuevo arzobispo le asegura: «Yo estaré contigo (Ex. 3, 12) mi gracia te basta» (2Cor. 12, 9). La zarza tiene diez hojas. Una por cada mandamiento: las «normas de Vida» que Dios entregaría a Moisés cuando, conduciendo al Pueblo de Dios, pasase por allí hacia la tierra prometida".

La asunción del nuevo arzobispo
La ceremonia de asunción de Fenoy se realizará en dos etapas. La primera, donde se mostrará el documento formal de su designación, será el 9 de junio, a las 11, en la Catedral; y la segunda, pensada como misa multitudinaria, a las 17, en la Basílica de Guadalupe. El sábado anterior, el 2 de junio, Arancedo se despedirá de la Arquidiócesis durante la celebración de la Solemnidad de Corpus Christi.