El viernes un bebé de 18 meses ingresó al Hospital de Niños Orlando Alassia tras ser mordido en el cuello y cabeza por un perro de la raza pitbull, perteneciente a la familia.

El niño fue sometido a una neurocirugía que se extendió por varias horas.

El domingo su estado era grave y reservado. "La verdad no hay muchas modificaciones, sigue en terapia intensiva con respiración mecánica, su estado sigue siendo crítico ", confirmó a UNO Santa Fe la doctora Mariela Alassia, directora asociada del nosocomio.

En relación a la evolución del pequeño, Alassia sostuvo que al tratarse de un caso que involucra lesiones neurológicas esta se puede evidenciar a medida que pasa el tiempo."Todo el trabajo que se está haciendo, como la cirugía, es para tratar la lesión inicial y evitar lesiones secundarias. Todo se hizo para disminuir el impacto de las consecuencias", explicó la profesional quien destacó que a diferencia de lo que puede suceder con un adulto, la corta edad del niño podría colaborar en una mayor recuperación.

"No queremos aventurarnos, mas allá de la ansiedad de la familia y miedos tampoco nos va a cambiar el panorama saber hoy si va a recuperarse 100%. Ahora lo que hacemos es salvarle la vida para que tenga una calidad de vida y después el acompañamiento", sostuvo Alassia.

Panorama en la red de atención pública

En relación a este tipo de episodios, Alassia aseguró que se reciben frecuentemente niños mordidos por cualquier tipo de perro. Sin embargo destacó las similitudes que existen actualmente con otros países. "Nos estamos pareciendo a otros países en donde este tipo de razas (por los pitbull) están en aumento en los hogares y en casas de familia, eso hace que aumente la frecuencia de niños atacados", explicó la consultada al mismo tiempo que agregó que las mordeduras de esta raza tienden a ser más graves que cualquier otra dado que se registran en la cabeza o cuello.

"En lo posible cuando hay niños lo ideal seria no tener este tipo de animales", afirmó Alassia.