Javier Correa ratificó su gran presente al convertir dos de los tres goles del equipo y quedar como goleador de Colón en la Superliga con cuatro gritos, aún habiendo llegado este año a Santa Fe para afrontar la parte final del certamen local más la Copa Sudamericana.

Sus conquistas lo convirtieron en la figura del triunfo rojinegro, que dejó atrás los empates con Unión y Huracán para volver a encaminarse en los puestos de clasificación a los torneos internacionales de 2019.

Ni bien terminó el partido, el exjugador de Godoy Cruz expresó que "me voy feliz por el gol, trabajo para que se me den las cosas, así que estoy disfrutando este momento".

Hubo un momento clave en el partido y ese fue el entretiempo, teniendo en cuenta lo que se vio de los rojinegros en la parte inicial y lo que se apreció en el segundo tiempo. "Creo que la cagada a pedos que nos dio el técnico en el vestuario nos sirvió para despertarnos, estábamos dormidos y por suerte lo dimos vuelta y nos llevamos la victoria".