Crisis de Ueno Bank: un santafesino fue suspendido sin sueldo por 30 días y reclama el pago de octubre

Rodrigo Álvez, programador que trabaja para la firma tecnológica ITTI, denunció que unos 900 empleados argentinos quedaron afectados por la crisis de la entidad paraguaya. El santotomesino advirtió que no tienen certezas sobre el pago de sus salarios ni sobre la continuidad laboral.

15:58 hs - Viernes 06 de Noviembre de 2026

La crisis de Ueno Bank en Paraguay tuvo consecuencias directas en Argentina y dejó a cientos de trabajadores en una situación de incertidumbre laboral y económica. Entre ellos se encuentra Rodrigo Álvez, un programador oriundo de Santo Tomé, quien trabaja para ITTI, una empresa tecnológica vinculada al Grupo Vázquez, y denunció que fue suspendido durante 30 días sin goce de sueldo y que todavía no recibió el salario correspondiente a octubre.

El trabajador describió el difícil escenario que atraviesan los empleados de la compañía, que tendría alrededor de 900 trabajadores en el país. La situación alcanza a personal de distintas provincias, entre ellas Santa Fe, Buenos Aires, Mendoza y Córdoba.

“Estamos en una situación bastante complicada porque en el lugar donde trabajamos, que era una filial de una empresa afín a Ueno Bank, no se nos pagó el mes de octubre, se nos suspendió 30 días y no tenemos garantías de que después de esos 30 días vaya a haber algún tipo de pago”, relató.

Álvez es egresado de la Universidad Nacional del Litoral y vive en Santa Fe junto a su esposa y su hija de tres años. Su testimonio expone el impacto que la crisis empresarial tiene sobre los trabajadores argentinos, que quedaron sin certezas sobre sus ingresos y su futuro laboral.

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Suspensión sin goce de sueldo y sin garantías de pago

Según explicó el programador, desde la empresa argumentaron que el congelamiento de los fondos de Ueno Bank les impedía afrontar las obligaciones económicas con sus empleados. En ese contexto, indicó que también les comunicaron que no podían avanzar con despidos e indemnizaciones.

“El despido efectivo y la indemnización correspondiente y demás, nos dijeron que como el banco tiene los fondos congelados ellos no tienen cómo pagarnos directamente”, sostuvo en Sol Play 91.5.

Sin embargo, cuestionó la decisión de suspender al personal sin garantizar el pago de los salarios. “Legalmente es un mamarracho suspender sin abonar los sueldos, que es algo que no está permitido tampoco”, afirmó.

“Laboralmente estamos todos paralizados, sin cobrar y sin garantías de nada”, resumió Álvez al describir el panorama que atraviesan los trabajadores afectados.

Una alerta durante la madrugada anticipó la crisis

El santotomesino también reconstruyó cómo se enteró de la intervención de la entidad financiera paraguaya. Según contó, todo comenzó durante la madrugada del martes, cuando una alerta de los sistemas informáticos lo despertó y advirtió que los servicios habían dejado de funcionar.

“Me levanto a las 5 de la mañana por una alerta que sonó y, cuando miro qué está pasando, veo que están todas las alertas suprimidas, todas desactivadas y que no estaba funcionando nada”, recordó.

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Ante esa situación, comenzó a buscar información y encontró en las redes sociales los comunicados de Ueno Bank y del Banco Central del Paraguay. “Ahí me termino de desayunar que el Banco Central, a las tres de la mañana en Paraguay, había pedido que se congelen todos los fondos”, explicó.

Además, señaló que integrantes de la conducción del grupo fueron detenidos en Paraguay. En ese sentido, destacó la dimensión que había alcanzado la entidad financiera, que, según indicó, en apenas tres años se convirtió en el quinto banco más grande de ese país y concentraba las cuentas de cerca de tres millones de personas.

Los trabajadores preparan una demanda colectiva

Álvez aseguró que antes de que estallara el conflicto no habían advertido movimientos internos que anticiparan una crisis de semejante magnitud. “Nunca hubo algún movimiento raro a nivel empresarial en el que nosotros tuviésemos afectación directa o tuviésemos conocimiento”, manifestó.

A su vez, denunció presuntas irregularidades en las condiciones de contratación y liquidación de haberes. “Teníamos medio salario en negro porque la empresa estaba evadiendo impuestos acá”, afirmó, en referencia a una situación que podría incorporarse a los reclamos laborales.

Frente a la falta de respuestas sobre los salarios adeudados, las indemnizaciones y la continuidad de los puestos de trabajo, los empleados comenzaron a organizarse para avanzar con una demanda colectiva.

“La idea es simplemente ir por ese lado, porque ya básicamente no hay mucho que esperar”, concluyó el trabajador santotomesino.