La mayoría de las personas puede pensar que el momento más frío del día es a mitad de la noche o en plena madrugada. Sin embargo, esto no es así.

La realidad es que la temperatura mínima se alcanza justo después del amanecer, entre 30 y 60 minutos luego de la salida del Sol. Dependerá de lo que demoren los rayos del Sol en llegar directos a la superficie y la intensidad con la que lo que realizan. Por supuesto que esto tiene una explicación.

¿Por qué pasa esto?

Especialistas del Servicio Meteorológico Nacional explicaron los motivos: el suelo se calienta por la energía que recibe de la radiación solar. Durante la noche no llega radiación y el suelo irradia -o pierde- energía que libera a la atmósfera, por lo que desciende su temperatura. Durante todo el tiempo que el suelo pierda más energía que la que gana, su temperatura seguirá bajando.

Durante el amanecer, los rayos solares son débiles y paralelos a la superficie terrestre, por lo que ingresan muy poco al suelo y no alcanzan a calentarlo.

De esta forma, desde el amanecer hay que esperar alrededor de 30 minutos para que el Sol vaya ascendiendo y la radiación hacia la superficie aumente y consiga igualar el calor que esta desprende. Hasta este instante, la temperatura continuará descendiendo.

Si bien es esperable que este sea el momento con la menor temperatura, lo cierto es que depende de un montón de factores y variables, lo que hace más interesante pronosticar la mínimas. Esta situación puede variar mucho en función de la época del año, la región en que nos encontremos, la altura, o incluso la cantidad de nubes en el cielo.

Esto es notorio, por ejemplo, en invierno, que es cuando hay que esperar cerca de 60 minutos para alcanzar la mínima temperatura. En esta época, los rayos del sol tardan más tiempo en llegar directos a la superficie y su intensidad se ve atenuada porque recorren más atmósfera.