En el Día Mundial del Paciente Trasplantado, 584 santafesinos esperan un trasplante entre los casi 11.000 pacientes del país que se encuentran en la lista del Instituto Nacional Central Único Coordinador de Ablación e Implante (Incucai).

En 2017, 275 pacientes fueron trasplantados en la provincia de Santa Fe y se realizaron 125 donaciones de órganos y tejidos, según los datos del Centro Único de Donación, Ablación e Implante de Órganos. Con este número se obtuvo una tasa de 22,3 donantes por millón de habitantes (DPMH), superando ampliamente la media nacional que el año pasado fue de 13,46.

Esta tendencia se mantiene desde 2012. "En ese año se implementó desde Incucai, en instituciones de jerarquía, la estrategia Hospital Donante que se desarrolló en nuestra provincia, en el hospital José María Cullen y en el Hospital Clemente Álvarez y después en el de Granadero Baigorria, un cambio que mejoró el tratamiento del paciente y el abordaje de la familia y eso realmente se vio reflejado en números", explicó a UNO Santa Fe el subdirector del Cudaio, el doctor Martín Luciano Morejón.

En lo que va del 2018 en la provincia se realizaron 96 trasplantes de órganos y tejidos y 50 donaciones, siendo la tercera provincia en el ranking nacional. Hoy la tasa de DPMH de Santa Fe es de 6,3, y sigue superando la media nacional que hoy es de 3,69.

Desde el Cudaio destacan el trabajo de todo el equipo en dos ejes fundamentales. "Primero se prepara a todo el sistema de salud para que en cualquier punto de la provincia, donde haya una persona en condiciones de ser donante, pueda acercarse alguna persona de Cudaio a realizar ese proceso de ablación. Y el otro, es generar conciencia en la sociedad. Esto se logra sacándole a la gente el miedo a ser donante: que tenga confianza en nuestro sistema de salud, entienda la transparencia de nuestro accionar y comprenda la necesidad y responsabilidad de ser donante; porque si todos podemos necesitar un trasplante, todos deberíamos ser donantes", señaló.

Con el objetivo de acortar la espera de los miles de pacientes que necesitan un trasplante, el subdirector insistió en que el "desafío eterno" del Cudaio "es que no haya más pacientes en la lista de espera. Mientras el paciente está en lista de espera es porque no tiene otra posibilidad terapéutica de vida más que el trasplante". En este sentido indicó que "en los pacientes que requieren un trasplante cardíaco pulmonar, la mortalidad ronda el 40% y en riñón, que es el órgano que más se trasplanta, es del 15%. Esto es a nivel nacional, pero a nivel provincial tenemos la misma proyección".

De esta manera, la logística del operativo del proceso de obtención de órganos y tejidos para un trasplante que se puede realizar en cualquier lugar del país, es clave. En ella llegan a intervenir hasta 150 profesionales especializados, que trabajan de forma coordinada, simultánea durante todo el operativo y en diferente lugares físicos, con el fin de dar respuesta a las personas en lista de espera.

De la donación al trasplante: una carrera contrarreloj

La mayoría de las donaciones que se realizan son a partir de la muerte de un paciente en una unidad de terapia intensiva de un hospital en cualquier parte del país. Así se inicia un operativo de procuración y trasplante. En la Argentina es el Incucai y sus jurisdicciones provinciales, el Cudaio en Santa Fe, quienes regulan y fiscalizan el proceso.

Corroborada la inactividad encefálica y certificada la muerte bajo criterios neurológicos, se mantienen oxigenados los órganos por medios artificiales. "Una vez que se diagnostica la muerte, porque si no hay muerte no hay posible donante; se inician todas las medidas de tratamiento para que ese fallecido siga con el corazón latiendo para que se pueda ablacionar la mayor cantidad de órganos posibles", indicó Morejón.

"En paralelo se indaga la voluntad de donación del fallecido y si no lo expresó en vida se interpela a la familia y se les consulta sobre la voluntad de su familiar, no se le pregunta a la familia qué es lo que quiere hacer", sentenció el subdirector de Cudaio.

En Argentina, la Ley del Donante Presunto indica que toda persona es donante excepto que exprese lo contrario. A pesar de esto, un 40% de las donaciones de órganos se pierden por oposición familiar, al respecto el funcionario reconoció que en Santa Fe el porcentaje es "levemente menor, pero también es un grave problema. Nuestros equipos profesionales están formados en comunicación crítica y tienen gran capacidad para hacer este proceso de interpelación a la familia. Pero si la persona se expresa como donante y a la familia no se lo comunica, o no se expresa como donante y queda como una falta de voluntad de donación, esto lleva a una serie de confusiones y de trabas en el momento de la donación que se resolvería si todos nos expresáramos por sí o por no. La primera reticencia que tiene la familia a la donación es la negación a la muerte", reflexionó.

Una vez verificada la voluntad positiva de donación del fallecido, se realizan estudios que garantizan las condiciones óptimas de sus órganos para ser trasplantados y se inicia la búsqueda de los posibles receptores a través de un sistema informático denominado Sintra. Para la selección de la persona que va a recibir ese trasplante se toma en cuenta el grado de urgencia, la compatibilidad biológica entre donante y receptor y la antigüedad en lista de espera.

Una vez elegido el receptor, el donante es ingresado en el quirófano del establecimiento donde se encuentra el fallecido para proceder a la ablación (extracción quirúrgica) de los órganos. Luego son trasladados (mediante la articulación con la Red Provincial de Emergencias y Traslados) a los centros donde se concretará el trasplante. Mientras, los equipos de trasplante preparan a sus pacientes para la intervención quirúrgica.

Según el órgano, puede conservarse de cuatro a 36 horas hasta su implante. La duración completa del operativo de procuración de órganos es variable y finaliza con la cirugía de trasplante. Se puede extender por un lapso de 18 a 20 horas, aunque en ocasiones el proceso puede durar hasta 50 horas.

¿Cómo ser donante?

En la Argentina, por ley, toda persona mayor de 18 años puede manifestar su voluntad respecto de la donación de órganos y tejidos a través de los siguientes medios:

  • Registrándose en el sitio web www.incucai.gov.ar o llamando al teléfono gratuito 0800 555 4628 (INCU).
  • Firmando un acta de expresión de voluntad en el Incucai o en los organismos provinciales de ablación e implante de todo el país.
  • Al momento de tramitar el Documento Nacional de Identidad (DNI) en los registros civiles.

La expresión de voluntad, sea negativa o afirmativa, puede ser modificada en cualquier momento.