De la Patagonia a Santa Fe: la historia del guardaparque que volvió a su tierra para cuidar las islas

Guillermo Lier lleva más de 25 años en la Administración de Parques Nacionales y trabajó en distintas regiones del país. Hoy está al frente de tareas en el Parque Nacional Islas de Santa Fe y contó cómo es su labor y por qué eligió volver

17:21 hs - Sábado 10 de Octubre de 2026

Aunque muchos santafesinos asocian los parques nacionales con los paisajes de la Patagonia, las montañas o las grandes áreas naturales del norte argentino, la provincia de Santa Fe también tiene un espacio protegido que vale la pena descubrir. En el corazón de las islas del río Paraná, frente a Puerto Gaboto, se encuentra el Parque Nacional Islas de Santa Fe, un área de más de 4.000 hectáreas que conserva la flora, la fauna y los paisajes característicos de los humedales.

El parque fue creado en 2010 y, después de un proceso de consolidación e instalación de infraestructura y personal propio, comenzó a recibir visitantes de manera gradual en 2023. Actualmente, abre sus puertas al público todos los fines de semana, con servicios básicos que permiten pasar el día o vivir la experiencia de acampar en medio de las islas.

En el marco del Día Nacional del Guardaparque, Guillermo Lier, guardaparque santafesino que trabaja en el área protegida, hablo con UNO Santa Fe, y explicó cómo llegar, qué animales habitan el lugar y por qué este espacio natural es un patrimonio que los santafesinos todavía tienen mucho por descubrir.

Un parque nacional en Santa Fe, en el corazón del Delta del Paraná

“Es un parque relativamente joven, así que sabemos que muchos santafesinos todavía no saben que tienen un parque acá muy cerquita”, contó Lier durante la entrevista.

El área protegida está conformada por ocho islas que abarcan unas 4.000 hectáreas, con distintos ambientes naturales representativos del Delta del Paraná. Entre ellos se encuentran bosques de albardón, lagunas, bañados y cursos de agua que conforman un paisaje en permanente transformación. El parque se encuentra dentro del sitio Ramsar Delta del Paraná, reconocido internacionalmente por la importancia de sus humedales para la conservación de la biodiversidad.

La riqueza del parque no se limita a su fauna. Sus paisajes reúnen una amplia variedad de ambientes y especies vegetales

Lier habló con Fabián Acosta en el programa Mañana UNO, que se emite por UNO 106.3 y explicó que esta denominación corresponde a un reconocimiento internacional otorgado a humedales considerados importantes para su conservación. En Santa Fe, el sitio abarca una extensa zona de islas compartida con Entre Ríos, desde el sur de la provincia hasta sectores cercanos a Sauce Viejo.

La dinámica natural del río hace que el paisaje cambie constantemente. Las barrancas se erosionan, aparecen nuevos ambientes y las lagunas pueden transformarse en madrejones, mientras que otros sectores vuelven a convertirse en lagunas. “Es un paisaje que está permanentemente cambiando. Eso hace que haya muchos paisajes diferentes”, señaló el guardaparque.

El área protegida está conformada por ocho islas que abarcan unas 4.000 hectáreas, con distintos ambientes naturales representativos del Delta del Paraná.

Cómo llegar al Parque Nacional Islas de Santa Fe

Uno de los aspectos que distingue al parque es que solo se puede acceder por agua. La localidad más cercana para organizar la visita es Puerto Gaboto, ubicada sobre el río Coronda, a mitad de camino entre Rosario y la ciudad de Santa Fe. Desde allí, el recorrido demanda aproximadamente una hora de navegación por ríos y arroyos hasta llegar al sector habilitado para el uso público.

Quienes tienen embarcación propia pueden realizar el trayecto por sus medios. Para quienes no cuentan con una, existen guías habilitados que también ofrecen alternativas para resolver el traslado hasta el parque.

Una vez en el lugar, los visitantes pueden desembarcar en el sector donde se encuentran el camping y los senderos. Allí hay servicios básicos para disfrutar de una jornada en contacto con la naturaleza o quedarse a acampar.

La propuesta permite conocer de cerca los ambientes del Delta del Paraná y experimentar un entorno natural alejado de los circuitos urbanos tradicionales.

Carpinchos, yacarés y una fauna típica de las islas

El carpincho, emblema del parque, es uno de los animales que los visitantes pueden tener la oportunidad de observar durante su recorrido. También habitan el área protegida nutrias y yacarés, además de otras especies que forman parte del ecosistema isleño.

Según explicó Lier, el parque alberga poblaciones de yacarés y constituye uno de los sectores más australes donde se ha comprobado su reproducción.

La fauna también incluye mamíferos más difíciles de observar, como el puma y los hurones. Sin embargo, el guardaparque aclaró que los animales viven en libertad, por lo que encontrarlos depende de las condiciones de cada visita y de la suerte de los visitantes.

La presencia de estas especies refleja la importancia de conservar los ambientes naturales del Paraná, donde conviven distintos animales en estrecha relación con los humedales.

Bosques, lagunas y vegetación que cambia con el río

La riqueza del parque no se limita a su fauna. Sus paisajes reúnen una amplia variedad de ambientes y especies vegetales que se distribuyen de acuerdo con las características de cada sector de las islas.

Entre la vegetación se destacan los bosques de timbó, así como los sectores donde predominan los aromitos y espinillos. También hay ambientes acuáticos con plantas características de los humedales, como el camalote.

Los distintos tipos de bosques, las lagunas, los bañados y los arroyos conforman un mosaico natural que cambia con el movimiento del río y los procesos propios del Delta.

Esta diversidad convierte al parque en un espacio de interés para quienes disfrutan de la naturaleza, la observación de animales y el conocimiento de los ecosistemas de la región.

Un equipo de 17 trabajadores y una historia ligada a la conservación

Actualmente, el Parque Nacional Islas de Sana Fe cuenta con 17 trabajadores, entre guardaparques, brigadistas especializados en incendios, personal administrativo y técnicos.

Aunque el área dispone de un destacamento para cubrir las guardias y desarrollar tareas operativas, el personal no vive de manera permanente en las islas. Los trabajadores se trasladan desde la costa según las necesidades del servicio.

Lier, que lleva más de 25 años en la Administración de Parques Nacionales, contó que su trayectoria laboral lo llevó a desempeñarse en distintos puntos del país, desde la Patagonia hasta el norte y el noroeste argentino.

La posibilidad de trabajar en Santa Fe significó un regreso a su lugar de origen, con la experiencia adquirida durante años en otras áreas protegidas.

Cómo se forma un guardaparque nacional

Durante la entrevista, Lier también explicó que convertirse en guardaparque requiere formación académica, capacitación específica y una fuerte vocación por el trabajo en contacto con la naturaleza.

El primer paso consiste en estudiar una carrera o tecnicatura afín. Luego, quienes cuentan con el título correspondiente pueden postularse al curso de formación de la Administración de Parques Nacionales.

La capacitación se realiza en la localidad cordobesa de Embalse y tiene una duración cercana a un año, bajo un régimen intensivo e internado.

Además de los conocimientos teóricos, los aspirantes deben adquirir habilidades prácticas vinculadas con la navegación, el manejo de herramientas, la movilidad en distintos terrenos y otras tareas necesarias para desempeñarse en áreas protegidas.

Una vez aprobado el curso, la Administración de Parques Nacionales asigna un destino dentro del sistema nacional.

“Es muy vocacional porque uno vive de acuerdo con lo que requiere el servicio”, explicó Lier al describir las características de la profesión.

Una invitación a descubrir el parque santafesino

A 16 años de su creación, el Parque Nacional Islas de Santa Fe continúa desarrollando su infraestructura y sus propuestas para recibir visitantes. Si bien todavía ofrece servicios básicos, ya es posible conocer sus senderos, disfrutar del entorno natural y acampar en el sector habilitado.

Para Lier, difundir la existencia del parque es una forma de acercar a los santafesinos a un patrimonio natural que muchas veces desconocen. “Los parques nacionales son de todos los argentinos, pero este es un poquito más nuestro, que somos santafesinos”, expresó durante la charla con Mañana UNO.

La invitación está abierta para quienes quieran descubrir otra cara de Santa Fe: un paisaje de islas, humedales, bosques y animales silvestres al que se llega navegando y que forma parte de uno de los ecosistemas más representativos de la región.