Cuando hace 15 años empezó a pintar las paredes de la ciudad Niño de Cobre nunca pensó que su trabajo aparecería publicado en las páginas del New York Times. De la mano de una crónica del periodista Martín Caparrós sobre Lionel Messi y su desempeño en el Mundial de Rusia 2018, el retrato que este joven santafesino realizó en las calles de Barcelona fue el elegido para ilustrar la nota.En esta aparece la cara del rosarino, con una expresión de dureza en su mirada, realista e impactante.

Cuando le toca responder qué sensación le causó ver su trabajo de esa manera, Niño de Cobre utiliza la palabra "increíble". "Cuando me llegó la noticia no lo podía creer, todavía estoy asombrado. Realmente me parece un mérito, si te lo muestran en el New York Times es porque estás haciendo las cosas bien", afirma el joven santafesino que pintó una importante cantidad de trabajo en las paredes deshabitadas de la ciudad y que todavía no sale de su asombro.

"Nunca me imaginé que iba a llegar a tanto, simplemente tenía ganas de pintar y hacer esto. Cada vez fui pintando más, desarrollando una técnica sobre la cual la gente se empezó a interesar y aparecieron las ofertas de trabajo", relata Niño de Cobre.

Al momento de responder cuál fue el mayor desafío que le tocó encarar, afirma que está a punto de emprenderlo. Y es que en los próximos días este santafesino armará otra vez sus valijas para comenzar lo que él califica como un reto y que consistirá en un mural de treinta metros por nueve, lo que equivale a un tercio de cuadra en un pueblo de Indiana. "Me contactó un curador de San Francisco, y eso va a ser un súper-reto para mí, -cuenta Niño de Cobre. Porque va a ser el retrato más grande que hice hasta ahora y tengo muchísimas ganas. Va a ser el mural más extenso que voy a hacer".

El tamaño de la obra demanda una preparación física importante ya que el movimiento del cuerpo es constante. "El mural se pinta con todo el cuerpo y al final del día se siente cómo te desgasta. Pero la adrenalina te mantiene en actividad. Hay que entrenar con tiempo, -explica Niño de Cobre. Pero me pongo a pintar y ya está".

"Pintar es increíble y te abre puertas, te hace nuevos amigos que están muy interesados en saber de dónde venís y cómo es la escena artística de tu lugar", cuenta sobre la experiencia que le dejó hasta ahora el poder combinar su pasión con trabajo. "Al principio me imaginaba que iba a pagar derecho de piso, que no me iban a recibir tan bien", relata en relación a las personas que le tocó conocer en sus viajes y que le ofrecieron oportunidades.

Para el 2019 la agenda ya cuenta con una serie de proyectos ambiciosos y es que las ganas están puestas en llevar su trabajo a grandes dimensiones en edificios de distintas partes del país entre las que nombra Córdoba, Rosario, Buenos Aires. "Tengo muchas ganas de pintar un Messi en su casa, en Rosario, eso sería un lindo proyecto", cuenta el artista santafesino que se animó a vencer prejuicios y hoy tiene la fortuna de realizar sus murales en distintos puntos del mundo.