La palabra del gobernador Miguel Lifschitz
Viernes 20 de Julio de 2018

Declaración sobre la reforma de la Constitución de Santa Fe

"Voy a seguir impulsando la reforma de la Constitución hasta el último día de mi mandato", asegura el gobernador Miguel Lifschitz

"Cuando a mediados de mi primer año de gestión, en 2016, convocamos a los partidos políticos y a la sociedad civil para encarar una reforma constitucional en Santa Fe, tenía la convicción de que ésta vez sí, que esta vez íbamos a poder culminar con éxito el proceso y podríamos dejarles a las nuevas generaciones una constitución moderna, de avanzada, en lo social y en lo institucional, recuperando así el protagonismo que siempre tuvimos en materia constitucional.
Sabíamos que no teníamos votos propios en ninguna de las dos Cámaras para garantizar la mayoría de dos tercios que se requiere. Siempre supimos también, que no todos los que se dicen a favor de la reforma, tenían la convicción necesaria para llevar adelante el proceso con garantía de éxito.
Pero aún así asumimos la tarea, con la fuerza con que afrontamos todos los desafíos. Hemos arrimado la pelota al área como nunca, aunque no siempre se mete el gol en la primera llegada. Habrá que ensayar otras jugadas y así lo seguiremos haciendo.
Encaramos el proceso de reforma de manera transparente. Los santafesinos merecían un proceso de reforma ejemplar y participativo, si no, no tiene sentido. No hubo núcleo de coincidencias básicas.
Tampoco creíamos, como decían algunos, que bastaba con proponer solo el cambio de algunos pocos artículos. Una reforma que nos dejaría a todos con gusto a poco.
No quisimos ceder en cuestiones fundamentales de derechos, transparencia o independencia del Poder Judicial, o límites a las reelecciones indefinidas en función de lograr más fácilmente apoyos legislativos.
Apelamos a las convicciones políticas de cada fuerza con representación legislativa y a la búsqueda de un consenso real, sustentado en esas convicciones y no en ninguna otra cosa.
Durante un año y medio nos dedicamos a convocar y escuchar a cientos de instituciones de la sociedad civil, especialistas, constitucionalistas, intelectuales, dirigentes políticos y miles de ciudadanos, quienes con innegable interés y entusiasmo brindaron innumerables aportes que fueron sintetizados en el proyecto de ley de necesidad de la Reforma que fue elevado el 16 de abril del corriente año a la Legislatura.
Hemos puesto todo el esfuerzo para lograr concretar esta vez la reforma de la Constitución. Nadie puede dudar de nuestro compromiso y de nuestra decisión.
Lo sustancial de la reforma es el contenido, pero nadie ha manifestado ninguna objeción al respecto. Pareciera que todo se reduce a una cuestión de tiempos. Pues pongámonos de acuerdo con los tiempos. Siempre creí que lo principal es lograr el objetivo.
Queda claro que algunos de los que impidieron la reforma durante 24 años desde el gobierno, ahora lo siguen haciendo desde la oposición. Y algunos de quienes se suponía que venían a representar el cambio y la nueva política, puede ser que terminen optando por la posición más cómoda y conservadora de mantener el statu quo.
El menú de excusas es extenso: están quiénes dicen que hay que hacer una reforma total, aunque eso no lo creen ni ellos, nunca se hizo una reforma total de ninguna constitución y eso no lo votaría nadie. Otros dicen lo clásico, de manual, que hay temas más urgentes como la seguridad, la inflación o las tarifas. Compartimos esas preocupaciones, por supuesto, pero no por eso tenemos que dejar de trabajar en construir un modelo de futuro para nuestra provincia, partiendo del fortalecimiento de nuestras instituciones. De hecho, es nuestra obligación hacerlo, como lo hicieron otros. ¿O será que en 1853 o en 1962 o en 1994 no había problemas en el país?
No parece tampoco una buena respuesta a la sociedad, que espera una definición de sus legisladores, sacarse la responsabilidad de un debate de encima, derivando el proyecto a muchas comisiones, lo cual, con el habitual ritmo legislativo, prolongará el tratamiento de manera indefinida. Tengamos en cuenta que no estamos discutiendo el texto de la nueva constitución sino tan solo la ley de necesidad de la Reforma.
Creo que hay una mayoría de legisladores de distintos bloques que saben que es necesario avanzar y agradezco a los que ponen su empeño para poder lograrlo.
A ellos quiero decirles que hay tiempo. Una vez promulgada la ley de la reforma tenemos todo el tiempo para que se consulten especialistas, se estudien los proyectos, se recorran los departamentos, se hagan consultas y audiencias públicas. Todo eso puede quedar contemplado en la ley de necesidad de la reforma, siempre y cuando se termine sancionando. Sino sería solo una nueva frustración para la sociedad santafesina.
Siempre dije que habilitar la reelección del actual gobernador no era lo principal del proyecto ni el objetivo más importante. Ahora vengo a ratificar esa convicción. Voy a seguir impulsando la Reforma de la Constitución hasta el último día de mi mandato, porque creo en el valor de sostener con firmeza las ideas en el tiempo, y más cuando las mismas tienen la fuerza de una ciudadanía en búsqueda de ampliar sus derechos, y especialmente de los jóvenes, que quieren y deben ser más protagonistas del tiempo que viene.
Los proyectos que se están discutiendo en el Congreso Nacional, con una enorme participación de la ciudadanía y con ricos debates, donde cada legislador argumenta según sus convicciones, nos marcan un camino que Santa Fe debería imitar.
Tenemos una gran oportunidad de mostrar una Santa Fe ejemplar. Una Santa Fe sin grietas, donde el pluralismo político sirva para enriquecer y enaltecer la política. Si lo logramos, el Gobernador que asuma en diciembre de 2019, lo hará en una nueva provincia, con nuevas herramientas y nuevas posibilidades".