Santa Fe
Domingo 04 de Febrero de 2018

Denuncian por más de 30 millones de pesos a un operador turístico

El acusado se llama Luis "Lucho" Paladini. Ofrecía paquetes con descuentos de una mayorista extranjera. Hay pasajeros varados en Panamá y Colombia. Los dueños de agencias de viajes aconsejan no dejarse tentar por los precios bajos.

Más de 500 rosarinos y ciudadanos de la región denunciaron haber sido víctimas de una estafa millonaria con un operador turístico que les cobró por viajes, estadías y paquetes al exterior que después no se concretaron, infromó La Capital.

"Calculamos que el monto estafado supera los 30 millones de pesos", estimó uno de los afectados, Hugo Fuentes, que creó un grupo de WhattsApp para contactar a todas las víctimas y en horas sumó más de 130 nombres y apellidos. El vendedor de los viajes fue identificado por los denunciantes como Luis Rodolfo "Lucho" Paladini, quien se exhibe en redes sociales junto a reconocidos empresarios rosarinos y personas ligadas al espectáculo. La poderosa familia Paladini, responsable de uno de los frigoríficos más fuertes de la provincia, salió rápido a despegarse del escándalo. Según el denunciante, "hay gente varada en Panamá, Colombia y México".
El viernes se habían presentado 23 escritos formales contra Paladini en los centros territoriales de denuncias (CTD) que dependen del Ministerio de Seguridad provincial.

Las presentaciones fueron remitidas a la Unidad de Delitos Económicos del Ministerio Público de la Acusación. El fiscal a cargo de esa repartición, Adrián Mc Cormack, aclaró que no había imputación ni pedido de captura porque no había todavía causa abierta.

El director provincial de los CTD, Pablo Polito, confió a La Capital que el monto oficial reclamado ascendía a 500 mil pesos en base a denuncias formuladas en Rosario, Funes y Villa Gobernador Gálvez.

Sin embargo, Fuentes contó a este diario: "Desde que se hizo público el grupo de WhattsApp que creamos (341-5-065987) tuvimos una catarata de denuncias y hay más de 130 familias afectadas que se contactaron".

"Si se multiplica —siguió— esas familias por cuatro o cinco personas estamos superando largamente los 500 damnificados. El cálculo que hacemos es que la estafa supera los 30 millones de pesos porque en muchos casos se pagaron tickets aéreos, hotelería y cruceros", agregó.

Todos los damnificados contaron que se contactaron a través de una persona de confianza con Paladini para armar un paquete de viaje. "Tenía un trato muy personalizado, a domicilio y con descuentos que podían llegar al 20 por ciento", precisó Fuentes.

Los clientes hacían los pagos en efectivo y en muchos casos mediante transferencia electrónica a cuentas bancarias de Paladini y recibían a cambio comprobantes informales de lo abonado, los vuelos y estadías.

Las estafas fueron variadas: hubo familias que no llegaron a viajar, otras a las que les concretó el pago del vuelo y no la hotelería o el crucero. Y gente varada al regresar de Panamá, Colombia y México.

Uno de los casos más dramáticos de la estafa fue el de Mariela Campos, quien viajó junto a su hija a Panamá con la intención de embarcarse en un crucero por el Caribe y, cuando fue al puerto, se enteró que no tenían ninguna reserva a su nombre.

"Estoy varada en Panamá con mi hija, sin hotel ni nada, y como tengo vuelo de regreso pago a Rosario para el 9 de febrero, no sé qué vamos a hacer, cómo nos vamos a arreglar", contó Campos, quien ya había hecho otro viaje con Paladini y no había tenido ningún problema.

En algunos casos, las víctimas eran personas que ya habían viajado con éxito en otras oportunidades con Paladini. Así, de boca en boca, el operador, quien decía trabajar para una mayorista de turismo afincada en Miami, sumó clientes con el paso de los años.

Por lo bajo, los denunciantes deslizaron que el problema de Paladini era su "marcada ludopatía", que lo hizo endeudarse y necesitar de liquidez para saldar esos compromisos.

El viernes un grupo de víctimas se reunió frente al edificio donde vivía y funcionaban las oficinas del operador turístico, en Paraguay al 2200, para repudiar el hecho y realizar una demanda conjunta.

Fuentes contó que el jueves habló por teléfono con Paladini. "Me dijo que no era ningún estafador y que el problema era que había quebrado la mayorista de Miami para la que trabajaba y que lo iba a demostrar. Pero es una mentira más de todas las que dijo", cerró.