Jueves 30 de Octubre de 2014
Una de las afirmaciones y creencias populares que circulan de boca en boca sobre los alacranes es que nunca están solos. Que siempre que se encuentra uno, seguramente habrá otro cerca.
Para Mariana Maglianese del Programa de Control de Vectores: “Este es un mito errado, ya que la fecundación del alacrán dura segundos, después el macho toma su camino y la hembra también. No necesitan compañía y no tienen ningún tipo de sentido gregario. Solo podemos encontrar a las madres con sus crías hasta que hacen la primera muda de piel. Una vez que esto sucede la madre los desconoce y hasta los puede llegar a comer. Lo más probable es que si encontramos uno o dos alacranes pequeños, pueda haber alguno más, pero solo porque son camadas de entre ocho y 16 crías juntas las que nacen”.
Otra de las creencias populares que circulan es que los alacranes pequeños son más peligrosos que los adultos. “Es totalmente errado”, enfatizó Maglianese. En realidad, todo depende de las toxinas, o sea el veneno contenido en una glándula en la parte de la cola. “El tamaño de esta glándula depende del tamaño del alacrán y mientras más grande más veneno puede llegar a contener. El tipo de alacrán que se encuentra en el 98 por ciento de los casos en la provincia puede llegar a los seis centímetros en edad adulta y los más pequeños 1,5 centímetros. De todos modos, el alacrán trata de no descargar toda la ponzoña a no ser que sienta peligro de muerte, porque demora aproximadamente 20 días en recuperar esa sustancia que también le sirve para alimentarse. Entonces, no necesariamente el tamaño va a determinar la peligrosidad.
Los lugares por los que circulan
En diálogo con Diario UNO, la responsable del Programa de Zoonosis y Vectores de Santa Fe indicó que los alacranes se desarrollan en lugares oscuros, alejados del sol y con humedad. “Son arácnidos cazadores, y las condiciones ideales para ellos se encuentran en los sistemas de cloacas interconectados con la casa. Si hay rejillas, bidés, piletas de cocina y baño y no se tapan correctamente esos lugares de acceso, los alacranes pueden invadir la casa”. Maglianese comentó además que, “otro tema con las cloacas es que casas que no tienen alacranes muchas veces se conectan, por los sistemas de desagües, con las casas que sí los tienen”. Hay que lograr el aislamiento de la vivienda del sistema de desagües tapando rejillas y recubriéndolas con tela metálica.
Otra situación que se puede dar es que los alacranes vengan del exterior, de la calle, de una boca de tormenta, del patio de algún vecino que junte leña o de escombros sueltos. Según la funcionaria, “es importante también tener burletes de goma en las aberturas, porque si pasa por debajo de la puerta una moneda de un peso, pasa un alacrán. Esto está bueno para darse cuenta qué sutil puede ser al ingresar a la casa”. Por último, remarcó que “hay que revisar bien la ropa porque muchos de los accidentes se producen cuando los chicos ponen el pie en el zapato, o cuando se acuestan y corren las sábanas y está dentro de la cama”.