A principios de este año, de la mano de un grupo de amigas profesionales y con el respaldo de la asociación civil Generar, se puso en marcha en barrio San Martín un proyecto de formación laboral denominado Mujeres Constructoras. La propuesta, impulsada en beneficio de mujeres víctimas de violencia, se orienta a la formación en labores vinculadas tradicionalmente a los hombres, procurando la inclusión de estas vecinas en espacios de los que fueron históricamente excluidas.

Con eje en lograr la vinculación de las beneficiarias en el primer semestre se comenzó a trabajar en cuestiones básicas de carpintería y albañilería, vinculando los conocimientos principalmente a lo que implicó el manejo de las herramientas básicas; y se proyecta continuar en los próximos meses afianzando lo hecho con nuevas técnicas más avanzadas y a través de la adquisición de otras máquinas gracias a los fondos obtenidos del programa provincial Ingenia.

En diálogo con UNO Santa Fe, una de las responsables del equipo, la abogada defensora de derechos humanos Soledad Sánchez Jeanney, comenzó a explicar: "Con estos talleres nos proponemos desterrar los estereotipos sociales que vinculan a las mujeres específicamente con labores domésticas o de cuidado personal, justamente entendiendo que las beneficiarias se encuentran en una etapa de recuperación de sus vidas y que es importante en ese marco mostrarles nuevas opciones de empoderamiento".

Y siguió: "Les mostramos con estos talleres que ellas también pueden hacer los trabajos que le estuvieron siempre negados y que se esperaba que hagan los hombres".

En esa línea, la referente del espacio -que trabaja en conjunto con la diseñadora de interiores y coordinadora de talleres Carolina Hörler y las colaboradoras Emilia Sánchez Jeanney y Melina Heredia- puntualizó en que se les inculca a las destinatarias la idea de que pueden depender de ellas mismas y se promueve en consecuencia la posibilidad de tener, en base a los nuevos conocimientos, otra salida laboral.

Asimismo Soledad Sánchez Jeanney detalló que "son alrededor de diez las mujeres que asisten a los talleres, que se dictan dos veces por semana en la sede de la asociación civil Generar, las cuales en un principio estaban un poco reticentes a estos aportes, pero de a poco se fueron enganchando y hoy ya están haciendo pequeñas tareas de lijado, masillado, atornillado y revoque, solas".

En este sentido, la joven profesional se refirió a lo pautado para los meses siguientes, haciendo foco en que gracias al aporte recibido por el programa Ingenia podrán adquirir nuevas herramientas más modernas y probar lo aprendido en obras concretas.

"Nos focalizaremos en realizar reparaciones a la sede de Generar, teniendo en cuenta que allí nos prestan el lugar y que es una organización que también trabaja para contención de las mujeres beneficiarias", dijo.

Por último y para cerrar, Soledad mencionó que el proyecto Mujeres Constructoras prevé una tercera instancia -la cual no se incluye en el presente- para ser materializada durante el próximo año, que buscará que las mujeres puedan organizarse de forma colectiva incubando un microemprendimiento como salida laboral concreta.

De igual forma se pretende que las mujeres que integran las instancias de formación del año en curso, sean las colaboradoras de la formación de los grupos iniciales del año siguiente, generando un ciclo de integración y participación en diversos roles de la experiencia.