Uno de los policías que participó en el tiroteo en el que murió de un disparo en la nuca Facundo Ferreira, el niño de 12 años que había jugado al fútbol en Unión de Sunchales, no superó el análisis toxicológico que se le practicó por orden de la Justicia.

Según fuentes de la investigación, en los análisis que se le hicieron al uniformado se habrían encontrado restos de cocaína y marihuana. El secretario de Seguridad, Luis Ibáñez, informó este martes que al policía se le inició un sumario interno y que se encuentra haciendo tareas administrativas en una dependencia.

El funcionario explicó que existe un protocolo oficial para el tratamiento de los casos de policías cuyas pruebas antidrogas dieran positivo. "En las actuaciones se procede a la quita de la función operativa del agente (en la vía pública) y se ordena que comience a realizar el tratamiento que pudieran aconsejar los profesionales", indicó Ibañez.

El secretario de Seguridad aclaró que el agente afectado no es separado de la fuerza mientras no se confirme una "conducta tipificada", y aclaró que en su defensa el policía aseguró que consumió hojas de coca, algo habitual en el norte argentino.

Según fuentes judiciales la fiscala Adriana Giannoni, a cargo de la causa, recibió en los últimos días los estudios practicados a los uniformados que participaron en la persecución de un grupo de jóvenes el 8 de marzo, en El Bajo, en la capital tucumana.

Allí se informa la presencia de vestigio de cocaína y marihuana en el organismo de uno de los agentes involucrados en el incidente que terminó con la muerte del menor. De acuerdo a la información policial, todo comenzó con una persecución iniciada por dos policías en moto a seis jóvenes que se desplazaban también en ese tipo de rodados supuestamente armados.

Siempre según la versión oficial, los dos policías se cruzaron con tres motos y cuando intentaron identificar a sus seis tripulantes, estos escaparon hacia la zona de El Bajo. Al llegar a la vieja terminal de la capital tucumana, comenzó un tiroteo, en medio del cual Facundo recibió un impacto de bala en la nuca, mientras que el chico que conducía la moto sufrió lesiones por el roce de un proyectil en la cabeza. A raíz del impacto, el niño sufrió graves heridas y llego muerto al hospital Padilla.