Sábado 22 de Abril de 2023
Pasados los primeros tres meses y medio del año, la lógica de pensamiento de los argentinos y particularmente de los santafesinos sigue siendo la misma que hace largo tiempo: cómo hacer frente a una inflación que genera una dispersión de precios que parece no tener fin.
Cuando uno va al supermercado no se sabe si lo que compra tiene precio "normal", "caro", "muy caro" o "inaccesible", síntoma típico de la pérdida de poder adquisitivo de una moneda golpeada hace años.
Lo que se describe en este caso se puede bajar a tierra en la diaria de los santafesinos si se toman distintos gastos en los que se incurren para tratar de mantener el estilo de vida de cada uno, sin hablar ni por asomo de pagar lujos.
Con la dispersión de precios existente en la economía diaria se puede afirmar con datos respaldatorios que un alquiler mensual de un monoambiente en zona céntrica de Santa Fe cuesta lo mismo que unas zapatillas nuevas de primera marca.
Así se publica en una de las ofertas de una inmobiliaria local, donde un monoambiente ubicado en calle 9 de Julio al 2600 es ofrecido a un precio de alquiler de $55.000, cifras similares a las que se ofrecen zapatillas nuevas de primera marca aptas para el deporte.
Según el último informe provincial de inflación, el aumento interanual para la categoría de indumentaria y calzado en Santa Fe fue del 116,1%. En esta misma línea, el incremento de los alquileres se vino rigiendo los últimos dos años por la fórmula fijada en la polémica Ley de alquileres, con aumentos guiados por el índice inflacionario y los salarios que superan el 95% interanual.
El mismo Banco Central de la República Argentina (Bcra) definió al fenómeno que aqueja a la economía nacional en un estudio realizado en 2017. Allí se expresó que "el grado de dispersión que presentan los precios de un mismo bien en distintos puntos de venta da cuenta de la capacidad de los agentes de arbitrar diferenciales de precio. Dado que la inflación reduce el nivel de conocimiento que estos poseen acerca de las características del mercado, es factible que incida sobre el nivel de dispersión existente".
En este marco, nuestro dinero se ve cada vez más erosionado producto de la continúa pérdida de poder adquisitivo que además como se ven en estos apartados no es útil para ser ahorrado salvaguardando su valor ni para tomarlo como valor de referencia a la hora de reconocer el costo de un bien o servicio.
Alquiler = dos tanques de combustible
Otro de los rubros en los que figura una dispersión casi caótica se da cuando entra en juego el costo del combustible en la Argentina. Teniendo en cuenta que una camioneta pick up modelo Volkswagen Amarok tiene un tanque de combustible de 80 litros y el litro de gasoil premium ronda los $308 en Santa Fe, completar el tanque cuesta casi $25.000. Lo curioso, si es que el número anterior ya no lo es, es que esta cifra significa casi la mitad del alquiler del monoambiente citado con anterioridad y adquirir unas zapatillas cuesta el doble.
La disparada de precios a su vez se hacen visibles en las cuentas a pagar y cuotas mensuales que afrontar. UNO ya realizó la publicación relacionada al valor de la cuota escolar en las escuelas privadas de la provincia. En aquellas escuelas con un menor porcentaje de subsidios estatales recibidos se fijó un tope de arancel que supera los $45.000, cifra similar a las de un par de zapatillas.