El informe “Juventudes y trabajo precario”, del Centro de Estudios Demos, con datos del Panel de Hogares de la UNL, muestra que en 2025 los ingresos promedio de varones y mujeres quedaron por debajo de la canasta básica de una familia de cuatro integrantes.
10:46 hs - Sábado 10 de Octubre de 2026
Para los jóvenes santafesinos, tener trabajo no es garantía de salir de la pobreza. Esa es una de las conclusiones del informe publicado en septiembre de 2026 por el Monitor Político y Social del Centro de Estudios Demos.
El estudio analizó 1.435 casos relevados entre 2022 y 2025 en la ciudad de Santa Fe, correspondientes a jóvenes de 18 a 29 años, a partir de datos del Observatorio Social de la Universidad Nacional del Litoral.
Sin aportes ni protección social
Alrededor del 65% de los jóvenes que trabajan no realizaba aportes jubilatorios en 2025. Según el informe, 2 de cada 3 trabajadores jóvenes de la ciudad no cuentan con protección social adecuada (obra social, aportes jubilatorios, seguros de riesgo de trabajo) ni con trabajo formal. Para los autores, la falta de aportes “no es sólo un problema del futuro”, sino una expresión de la desigualdad actual.
Una brecha de ingresos de 25,7%
En 2025, el ingreso total promedio de los jóvenes se ubicó en torno a los $540.000 mensuales. Las mujeres percibieron en promedio $444.000 y los varones $558.000, lo que significa que los varones jóvenes perciben un 25,7% más que las mujeres jóvenes. Según el informe, ambos promedios están “muy por debajo” de la canasta básica total que el INDEC estimó para una familia tipo de cuatro integrantes en junio de 2025 ($1.128.398).
Menos mujeres con trabajo, más con segunda actividad
Al sumar las categorías “trabaja” y “trabaja y busca trabajo”, el 47% de los varones está en esa situación, frente al 31,3% de las mujeres. Por su parte, el 56,41% de quienes realizan una actividad complementaria son mujeres, un valor muy cercano al 56,6% que la Fundación Encuentro registra a nivel nacional entre los pluriempleados.
Los autores interpretan que las trayectorias laborales femeninas sufren “con mayor crudeza” la insuficiencia de ingresos, mientras que los varones acceden a empleos principales con mejor remuneración y estabilidad. Aclaran, además, que esa segunda actividad no está asociada a una mayor formalización, sino a la búsqueda de ingresos informales. La tasa de pluriempleo de los jóvenes en Santa Fe es del 8,3%, frente al 7,3% del promedio nacional para esta misma población.
Quién sostiene el hogar
Solo alrededor del 13% de los jóvenes es principal sostén del hogar. Entre quienes lo son, en 2025 había 18 varones contra 5 mujeres. El informe lee ese dato junto con la brecha de ingresos y advierte que las mujeres jóvenes que sostienen hogares lo hacen con ingresos considerablemente más bajos. Además, plantea que ser mujer joven en Santa Fe “puede representar una triple vulnerabilidad”: menores ingresos, mayor flexibilidad e inseguridad en las condiciones de trabajo y más tiempo destinado a tareas domésticas o de cuidado.
Educación y tipo de empleo
El informe sostiene que el nivel educativo condiciona la inserción laboral y que la inactividad aumenta en las trayectorias educativas incompletas. Aun así, advierte que la educación resulta insuficiente por sí sola para garantizar movilidad social o evitar la precariedad.
En cuanto al tipo de empleo, el sector privado asalariado absorbe al 35,73% de los jóvenes ocupados, mientras que las changas o el trabajo inestable representan el 14,19%, con alrededor de 18 horas semanales de trabajo.
Según los datos del Panel de Hogares, la cobertura de programas sociales destinados a juventudes cayó un tercio entre 2023 y 2025. Los autores sostienen que esa caída responde más a los recortes en políticas sociales a nivel nacional que a una mejora de los ingresos.