Dos menores atropellaron con su moto a una inspectora
 Los chicos, de 16 y 17 años, intentaban evadir un operativo en la Costanera. Luego del impacto, la trabajadora municipal se golpeó la cabeza, por lo que fue internada y aún sigue en observación

Viernes 21 de Febrero de 2014

En medio de un operativo de control de tránsito que realizaba, ayer a la madrugada, la Municipalidad, una inspectora fue atropellada por dos chicos que se conducían a bordo de una moto. Según los testigos del hecho, los menores, de 16 y 17 años, intentaron evadir el dispositivo montado por los agentes municipales y en esa tentativa se llevaron por delante a la mujer, de unos 36 años. El secretario de Control municipal, Ramiro Dall’Aglio, le describió a Diario UNO lo sucedido ayer, pasadas la 1.30, en el Faro de la Costanera: “La inspectora de tránsito estaba en el operativo y, como sucede la mayoría de las veces, en lugar de frenar los conductores aceleran. Luego de que la embisten, la inspectora tuvo un golpe muy fuerte en la cabeza por lo que fue derivada al hospital Cullen”. La empleada municipal luego fue trasladada a un sanatorio privado donde aún permanece en observación.

Además, Dall’Aglio aseguró que los menores que generaron el siniestro “iban sin casco, en una moto sin patente y sin papeles”. De hecho, los jóvenes también tuvieron que ser trasladados al hospital Cullen, aunque con heridas leves. Por otra parte, el funcionario resaltó la labor de los inspectores que todos los fines de semana se exponen a una “situación de peligrosidad en los operativos” por la actitud de algunos conductores. “En la Costanera la gente ve pasar grupitos de motos sin casco y se plantea por qué no se los detiene a todos. Pero el año pasado la cantidad de esos vehículos que se retuvo fue muy importante. Para tener una referencia, se retuvo la misma cantidad que lo que se retiene en una ciudad de un millón de habitantes, cuando Santa Fe tiene 400 mil”.

“La gente tiene que entender que es muy peligroso poner en riesgo la integridad física de los inspectores y la suya misma. Eso nos dificulta mucho poder hacer los operativos porque cuando intentan evadir los controles se pone en riesgo la vida del inspector y la del conductor de la moto”, aseguró. En ese sentido, Dall’Aglio no dudó en catalogar al accidente de ayer como “uno de los accidentes más graves” que se vivieron en el marco de un operativo. “Pero también tenemos otros casos donde los inspectores terminan con quebradura de muñeca o les pasan por arriba del pie. Eso hace que nos dejen lesionado nuestro principal capital que son los inspectores. Eso nos resiente muchísimo la cantidad de fuerzas de trabajo en la calle. En promedio debemos tener un episodio de éstos por mes. En Tránsito debemos tener cerca de un 20 por ciento de los inspectores con boletín médico por los accidentes en los controles”, explicó.

Luego expresó: “Esto no sucede porque Dios quiso que pase, sino porque el conductor de la moto busca evitar y evadir el operativo y en su afán de escapar embiste a los inspectores. Eso genera situaciones de peligrosidad que se deben exclusivamente a la conducta de las personas que van arriba de una moto. Los inspectores nunca intentan bajar a una persona de una moto en movimiento. Saben que además de arriesgar su vida están poniendo en riesgo la de un tercero, por eso son absolutamente cuidadosos”.

Operativos en los barrios

El municipio también está implementando un nuevo sistema de control de tránsito. A los tradicionales operativos en las principales avenidas relacionados con la seguridad vial, se comenzaron a realizar otros en el interior de los barrios con el fin de colaborar con la seguridad. En ese marco, ayer, se realizaron operativos de control en dos esquinas de la zona norte de la ciudad: Risso y Aristóbulo del Valle, y en la esquina de General Paz y Javier de la Rosa. Como resultado de dos horas y media de operativo, se retuvieron 33 motos y un auto. Además, el personal policial que se hizo presente dejó en calidad de detenidas a siete personas por diferentes motivos. Los operativos que están diseñados por la Secretaría de Control para contar con una mayor seguridad vial en la ciudad, también se realizan de manera conjunta con la Unidad Regional I (URI) para colaborar con la seguridad en general. Por tal motivo en los controles que se hicieron ayer se contó con la presencia de 20 agentes policiales.

El foco se pone en las motos

Según se informó desde el municipio, esta clase de controles se focalizan fundamentalmente en las motos, ya que se trata de vehículos muy utilizados para cometer delitos. En tanto, los vehículos que hoy fueron retenidos se alojaron en el Depósito de Vehículos Retenidos, donde el personal de Sustracción de Automotores realiza el trabajo de controlar los números de chasis y motor. Luego, se ingresan los datos al Sistema Cóndor de la Policía, donde figuran las unidades con pedido de secuestro, ordenados por cada juzgado interviniente en las causas que se siguen por el robo de vehículos. En ese sistema, constan además las circunstancias en que la moto fue sustraída: fecha, hora, lugar, y si constituyó un hecho calificado donde medió el uso de armas. De esa manera, se verifica si el vehículo retenido tiene pedido de secuestro o no. Cuando se constata que la unidad fue robada, el trámite de restitución continúa en el ámbito policial o judicial, según el caso.

En los operativos se verifica la utilización del casco –por seguridad vial– y la colocación de la patente, además de la documentación de rutina para poder circular. “El no cumplir con alguno de estos requisitos es causal de retención: desde el punto de vista de la seguridad vial el uso del casco y el no transporte de menores; y desde la seguridad en sí, hay que contar con todos los papeles para acreditar que quien maneja la moto es el dueño o está autorizado para hacerlo. De esta manera vamos a detectar si hay motos robadas y con pedido de captura que, por lo general, son utilizadas para el delito”, aseguró el secretario de Control municipal.