Lunes 19 de Enero de 2015
El sábado por la tarde el 911 recibió una llamada pidiendo auxilio para una pequeña de un año que se encontraba descompensada. Ante la urgencia, dos agentes del Comando Radioeléctrico arribaron al lugar y lograron componer a la pequeña y trasladarla rápidamente al Hospital de Niños.
Se trata del agente Martín Ordóñez y el suboficial Abel Silvan quienes llegaron de inmediato a Aristóbulo y Castelli, la urgencia se había registrado en la vía pública, cuando la pequeña paseaba junto a sus padres.
Hacía escasos minutos que la pareja había comenzado su turno, de doce horas el cual ese día se extendía desde las 18 hasta las 6 del domingo. “Hacía poquito que habíamos salido a la calle y estábamos cerca de la zona cuando el 911 nos comisiona porque había llamado al servicio de emergencia”, relata Silvan. En el momento de arribar al lugar, se encontraron con la beba en manos de su madre. “La pequeña estaba consciente pero se le iban los ojitos para atrás y se desmayaba”, describió Silvan.
Cuando llegaron al lugar del llamado, los agentes decidieron actuar de forma rápida ya que la madre de la niña se encontraba muy alterada por el cuadro que presentaba su hija. “Uno tiene que mantener la frialdad en el momento, de manera de poder resolver el conflicto que se presenta”, dijo Silvan quien agregó que la nena estaba desmayada y se veía descompuesta.
Al momento de relatar a la prensa lo sucedido, detallaron que ante la grave situación y demora de la ambulancia, Ordóñez decidió asistir a la beba con masajes de reanimación cardiopulmonar en su pecho y trasladarla de urgencia al Hospital de Niños de la ciudad junto a su mamá
Los oficiales destacaron el acompañamiento de la Policía Motorizada, que fueron abriendo camino para el rápido traslado. “Estaba en juego la vida de la nena, por eso intentamos hacer todo lo más rápido posible”, manifestaron.
Los compañeros afirmaron el hecho de que al momento de arribar al nosocomio la beba sufrió un episodio convulsivo y fue atendida por “la doctora Solari que logró estabilizarla”.
La pequeña se encuentra estable y permanece internada en observación. La eficaz asistencia que recibió desde un principio la beba hizo posible salvarle la vida. “Uno ama el uniforme y cuando pasan estas cosas se siente orgulloso y es reconfortante”, manifestaron los oficiales.
Sin exageraciones
En diálogo con Diario UNO, el suboficial Abel Silvan calificó como “grato” el reconocimiento que recibieron junto a su compañero.
“Uno hace su trabajo todos los días y realmente contentos porque reaccionamos como debíamos hacerlo. Más que nada contentos por la salud de la nena, es lo que ahora se puede disfrutar que esté bien”, valoró el agente que hace dos años y medio integra las filas del Comando Radioeléctrico de Santa Fe.
El suboficial hizo hincapié en que tanto él como su compañero se dedicaron a realizar el procedimiento como correspondía. “Luego nos reintegramos a nuestro servicio habitual, seguimos trabajando como si nada. No nos esperábamos que nos llamaran los medios ni que el caso tomara tal magnitud”, destacó Silvan.
Agradecimientos
Luego de la agitada tarde del sábado y con su hija a pocos pasos de recuperarse, Andrea Vásquez y Alejandro Martínez no ahorraron elogios al momento de agradecer el papel y rapidez con la cual actuaron los agentes, la motorizada y el cuerpo médico del Hospital de Niños. “Mi hija tuvo una convulsión como consecuencia de la fiebre, pero desconocemos de dónde viene esto porque ella ya estaba engripada. En el mismo día le volvió a agarrar otra convulsión”, cuenta la mamá de la pequeña.
El primer episodio tuvo una duración de unos 10 minutos, ante la sorpresa y el desconocimiento de lo que le pasaba a su hija, Andrea reaccionó presa del miedo. “Mi reacción fue alzarla y salir corriendo a pedir ayuda”, relata la mamá de la pequeña que en ese momento la cargaba en brazos. “Se le torcía la carita y la lengua se le iba para atrás”, agrega la joven madre, hoy mucho más calmada mientras su hija descansa en la cama acompañada de su papá.
“Fue un momento horrible, yo pensé que mi hija se iba a morir”, agregó la mujer que solo tiene 21 años y es madre primeriza.
Hoy los médicos aseguran que está evolucionando de manera favorable pero aún están a la espera de los resultados de los análisis que le practicaron a la pequeña y que tienen como fin detectar cuál es la causa de los ataques que sufrió.
Luego del susto de la niña y su familia, hoy se encuentra estable. “Ahora está bien, juega, se ríe”, asegura la mamá que luego de la conmoción solo espera que su pequeña reciba el alta en los próximos días.
Por su lado, Alejandro no tardó en dar las gracias a todos los que colaboraron para que su hijita fuera asistida tan rápidamente. “Muchas gracias a todos porque ese momento fue algo desesperante. No sabíamos qué hacer. Estábamos los dos juntos. Darle las gracias a la policía porque gracias a ellos pudimos llegar rápido al hospital”, destacó el padre de 25 años.
En sintonía con su marido, Andrea también dio las gracias y aseguró que nunca pensó que podrían actuar tan rápido. “La atención fue instantánea, enseguida me subieron al auto y cuando veníamos al hospital cortaron las calles. En todo momento me preguntaban por la nena y me aconsejaban que la tenga despierta. Estuvieron en todo momento”, relató la mamá.