Lunes 21 de Diciembre de 2020
En el marco del cierre del fin de año y festejos navideños, desde la Fundación Mateo Esquivo, de ayuda al Niño Oncológico, este lunes 21 de diciembre se dejará inaugurada la Sala de Juegos para pacientes oncológicos. En un año muy particular y limitados, como toda la sociedad, para el desarrollo de sus actividades, entre ellas los eventos para los niños, decidieron cerrar el año con esta entrega.
La Fundación tiene como misión “que todo niño enfermo de cáncer sea diagnosticado en tiempo y forma, y reciba el mejor tratamiento posible”. Algo que se puede expresar en muy pocas palabras, pero que en la práctica, es una tarea descomunal, por tratarse de una enfermedad precisamente descomunal. A grandes problemas, grandes soluciones.
Desde los inicios y escuchando a los que saben, y a quienes han tenido mejores resultados en el tratamiento del cáncer pediátrico a la fecha, con el tiempo se convirtieron en uno de los dos miembros plenos de Argentina de “Childhood cáncer International”, organización pionera y líder a nivel mundial sobre cáncer pediátrico, son centro integrante del “ROHA”, Registro Oncopediátrico Hospitalario Argentino, y de la Agencia Provincial del Cáncer de Santa Fe.
A partir de esta pertenencia, entendieron cuáles eran las necesidades que, según el Instituto Nacional del Cáncer, existen para poder llevar adelante el tratamiento adecuado, o de la mejor manera en niños con esta enfermedad.
A pesar del corto tiempo pasado, lejos quedó aquel 2009 donde junto al Hospital de Niños Doctor Orlando Alassia de la ciudad de Santa Fe, se puso en marcha por primera vez un servicio de oncología pediátrico público, y en un hospital de niños, tal como indican todas las recomendaciones internacionales. A medida que se iba avanzando, más eran las necesidades que surgían en el ámbito tecnológico y de recursos humanos.
A pesar de ser una organización sin fines de lucro, y contar con limitados recursos, decidieron dotar al Hospital de Niños Alassia de todos los recursos edilicios y tecnológicos elementales y necesarios para los tratamientos.
Paso a paso se fue incorporando tecnología, como las campanas de bioseguridad, los microscopios de alta tecnología, la asistencia a recursos humanos profesionales (médicos y enfermería), y el adecuamiento edilicio.
Allá por el año 2016, surgió la posibilidad de reacondicionar toda un ala del hospital, para trasladar allí el servicio de oncología. Y la Fundación lo hizo, 12 habitaciones remodeladas y equipadas.
Luego surgió la tercera etapa y desafío más importante: la construcción desde cero de los consultorios y hospital de día para tratamientos ambulatorios, que se inauguró en febrero de 2019. Siguieron la construcción de los dormis para médicos residentes, inaugurados en 2020.
Y así se llegó a la obra que se inaugura hoy: la Sala de Juegos, la obra más relevante, no por su costo ni envergadura, sino por dos cuestiones fundamentales: por un lado, significa la finalización del gran proyecto empezado en 2016, y por el otro, va a ser un oasis para los niños que lamentablemente tienen que pasar días haciendo sus tratamientos en el hospital.
La obra en sí consistió en la readecuación de un sector del servicio de oncología, que incluyó desde cambio de ventanas, pisos especiales, hasta mobiliario y equipamiento. Una inversión aproximada de poco más de $900.000. Es un espacio pensado para que aquellos niños que se encuentran en tratamiento, dispongan de un lugar dentro del mismo sector, para esparcimiento y distracción, sin correr riesgos de contagios por traslados dentro del hospital.
Por las limitaciones que impone la pandemia, la inauguración no será presencial, sino que a las 12 se realizará una trasmisión EN VIVO en el Instagram: @fundacionmateoesquivo con el fin de que el público en general pueda conocer esta hermosa obra.
"En este año tan particular, este será nuestro regalo de Navidad para los niños y niñas. Agradecemos profundamente a todas las personas y empresas que colaboran con la Fundación. No solo lo hacen económicamente, sino lo más importante, creen en este proyecto, y obran en consecuencia. Un especial reconocimiento al personal y voluntarios de la Fundación, quienes desinteresadamente aportan tiempo y dinero para esta causa. El cáncer infantil es una dura batalla, durísima, que necesita de gente comprometida, preparada. Es la única manera de avanzar", manifestaron desde la fundación.
"Desde nuestro humilde aporte, seguiremos adelante en esta batalla", concluyeron.
