El árbol de los libros: la cadena de favores que se multiplicó en Santa Fe
Nieves Crespo es quien la inició en la Argentina, el pasado 1 de septiembre. Como en el antiguo sistema, comienza con una buena acción que luego se replica

Domingo 18 de Octubre de 2015

El árbol de los libros es un grupo de Facebook que propone un sistema similar a las antiguas cadenas de favores. La presenta como un juego para el adulto y un hijo: “Recibes una carta con dos nombres. Al primer nombre de la lista le envías un cuento acorde a la edad y al segundo nombre lo utilizas para colocarlo primero en una carta –un sencillo mensaje en el chat de la red social– que enviarás junto con el nombre de tu hijo en segundo lugar. Esta carta se la envías a seis personas diferentes preasignadas. ¿El resultado? Regalás un cuento y a vos te llegan treinta y seis. ¡Se multiplican! Como las hojas de un árbol...”.La iniciativa parecía una utopía en cuanto al compromiso de quienes formaran parte de la misma, sobre todo porque la comunicación se sustenta en la red social; sin embargo, hoy los primeros chicos (la mayoría santafesinos), ya recibieron más de 20 libros, lo que demuestra que la cadena comenzó a funcionar y se sostuvo.

Nieves Crespo es quien fundó el grupo en la Argentina, el pasado 1 de septiembre. En menos de dos meses, ya se sumaron más de siete mil personas de todo el país. Los nombres se convierten en semillas, brotes y ramas de un árbol que promete no dejar de crecer.Madre de una beba hace poco más de un mes, esta santafesina –aunque hoy vive en Esquel–pasa estos días en la ciudad en unas breves vacaciones. Tiene otro hijo de dos años y le faltan tres materias para recibirse en la carrera de Medicina. En diálogo con Diario UNO, la impulsora de esta idea describió los primeros pasos de esta propuesta solidaria: “Me sumé a varios blogs de España relacionados con crianza respetuosa y literatura consciente, entre otros. En ese país encontré un grupo con este juego, pero no me dejaban participar, por los costos del envío y la distancia. Me dijeron que busque uno similar de «este lado del charco» y solo encontré uno en México, que tenía el mismo inconveniente, por la distancia. Entonces decidí abrir un grupo en la Argentina”.Con una beba recién nacida, ella se abocó a la organización del árbol de libros sin imaginar la recepción que tendría. “Hoy son más de mil quienes están en juego, es decir, los que al menos ya enviaron un libro. Hay otros seis mil inscriptos a la espera de ser asignados”, contó.Y la primera tarea fue plantar la primera semilla: “Yo empecé haciendo de cuenta que alguien me había enviado una carta y recluté gente de mis conocidos y entre ellos armé la primera rama. Es decir, yo fui líder de la primera rama y a mis seis brotes (seis personas) les envié una carta (es un mensaje de Facebook). Envié un libro al hijo de una de esas personas y esa fue la única vez en el juego que esto ocurre. A esas seis mamás  de mi rama les asigné seis nombres a cada una y luego comenzaron a ramificarse”. El funcionamientoUna de las dificultades del juego es tolerar la espera entre el momento en que el participante envía el libro y la etapa en la cual se le asigna una rama, es decir cuando debe enviar la carta a otras seis personas, dado que muchos regalan un cuento y ansían que su hijo reciba lo mismo también.Nieves se ríe del tema y asegura que ya aprendió a manejar esa ansiedad de quienes le reclaman. “La verdad es lo más difícil del juego: esperar. Todos quieren ver al cartero llegar al día siguiente de haber enviado su libro, y eso no sucede tan rápido. La mamá que quiere la rama a veces no comprende que no alcanza con estar a cargo de una rama para que llegue el libro, sino que sus brotes deben llegar a ser líderes de otras ramas para que el nombre de su hijo o hija esté en primer lugar y reciba los libros. Es largo el proceso”, explicó.De todas maneras, la demora se trata solo de semanas. La prueba está en que el juego se inició hace menos de dos meses y los primeros niños en participar ya recibieron numerosos libros. “Matemáticamente, si cada rama tiene seis brotes y estos últimos luego tienen seis brotes también, cada chico debería recibir 36 libros. Puede pasar que algún brote quede en el camino, pero hasta el momento funciona. El niño que más recibió es Bruno, el primero porque está desde el primer día, que hasta la semana pasada había recibido 24 libros”, relató Nieves.La mayoría de los participantes comparte la foto del rostros de su hijo al recibir un libro de regalo. “Ver esas caras es lo más lindo que tiene el grupo. Y a veces es mayor la alegría de quien eligió y envió el libro de la que tiene quien la recibe, sobre todo si es el primero que envían y reciben. Es el placer de elegir un libro para una persona de la que uno solo conoce la edad y la de recibirlo por correo (aunque algunos se entregaron en persona también)”, describió.“Todas las mamás que se ofrecieron a participar son también profesionales y dedican unos pocos minutos del día para trabajar en esto, en darle alegría a los chicos”, animó a quienes estén interesados en sumarse tanto para jugar como para convertirse en “semillero” y ayudar así en la organización.