Martes 16 de Septiembre de 2014
En el marco de las actividades propuestas por el Ministerio de Educación para el abordaje de la violencia escolar, la secundaria Nº 256 Juan Bautista Bustos organizó una jornada artística cultural por la convivencia pacífica denominada Yo con Vos, Yo con El, Yo con Ella, Yo con Todos. Más de 500 adolescentes se organizaron en grupos heterogéneos y abordaron diferentes problemáticas. Luego, eligieron una expresión artística para compartir con sus pares las reflexiones a las que llegaron.
“La escuela decidió hacer una jornada diferente para abordar el tema de la violencia y expresar el resultado final a través del arte. Para eso convocamos a todos los alumnos de la escuela e hicimos una integración porque no están agrupados por curso, armamos los grupos con chicos de 1º a 5º año”, explicó la directora Indiana Roverano y detalló que los disparadores elegidos para el trabajo fueron canciones o poesías.
El objetivo fue que, a partir de esos elementos culturales, se pueda charlar sobre lo que ocurre en el día a día, sobre las situaciones violentas que se ven en los distintos ámbitos sociales y de qué manera se pueden realizar cambios que mejoren la convivencia entre todos.
Para eso se contó con el compromiso y trabajo de toda la planta docente de la institución –cuyo histórico edificio está ubicado en avenida Rivadavia 2.933–, quienes se dedicaron a coordinar a cada uno de los grupos y orientar el trabajo en función de favorecer la convivencia en la escuela, contribuir a la resolución pacífica de los conflictos y reflexionar sobre las actitudes ante situaciones de violencia, sus modos de resolución y participación.
Una problemática social
El proyecto ministerial Violencia: Abordaje Interinstitucional e Intersistémico fue uno de los dispositivos implementados a partir de que se dieran diferentes hechos graves entre estudiantes en distintas instituciones pero entendiendo, también, que la violencia atraviesa a la escuela como a otros espacios.
Consultada sobre cuáles son los temas puntuales que se ven en la secundaria Nº 256, la directora explicó: “La escuela, al ser parte de esta sociedad, no queda afuera de los hechos que se ven en otros lados. Se dieron situaciones de violencia verbal y de violencia física en los alrededores del establecimiento. Vemos que el chico, en algunos casos, vive en ambientes violentos y eso se traslada a la escuela. Los adultos estamos permanentemente afectados o atravesados por hechos de violencia y la escuela es, lógicamente, una caja de resonancia”.
Al respecto marcó que, con este tipo de actividades, se aspira a evitar el bullying y la discriminación y a habilitar la palabra como método para la resolución de los conflictos.
Además dijo que “con los chicos pasa igual que con los adultos. Mientras no ocurre nada no le dan demasiada importancia pero sí cuando se ven afectados por un hecho de violencia. Ahí es cuando solicitan que se haga algo. Por eso, nos parece que brindarle un espacio para que eso se converse y se charle es importante. Ellos necesitan expresarse”.
A lo largo de la mañana, los grupos trabajaron con distintos disparadores y pudieron dialogar sobre los temas que preocupan a gran parte de la sociedad. Además, tuvieron la oportunidad de relacionarse con pares de otros cursos con los que habitualmente no comparten demasiado tiempo.
“Nosotros hicimos un collage para mostrarle a los demás las características de la convivencia pacífica”, contó Pamela y agregó: “Elegimos hacer un libro porque entendemos que la educación te hace libre y eso te lleva a una convivencia tranquila”.
En otro salón de la escuela, un grupo se dedicó a elaborar sus propios instrumentos musicales con envases plásticos y de cartón en desuso. “Vamos a cantar una canción de María Elena Walsh que se llama Para los Demás”, dijo Tamara y Sol agregó: “Este tipo de actividades están buenas porque sirven para integrarnos”.
Mientras tanto, en el patio un grupo realizó una intervención artística en el piso intentando visibilizar el mensaje que habían consensuado. Nicolás explicó: “Entre todos armamos una mano con un corazón uniendo todo con un hilo. También forramos cajas con nombres negativos como «prejuicios» e «irresponsabilidad» que representan las cosas que más que afectan al compañerismo. Y en otras cajas pusimos cosas buenas como «solidaridad», «tolerancia» y «respeto»; a esas las vamos a usar como ladrillos para armar un mural”.
Y agregó: “Está bueno pasar el tiempo con chicos de otros cursos. No me esperaba que la jornada fuera así. Al principio no sabía bien de qué se iba a tratar pero está bueno”.
Agenda completa
A modo de cierre se realizó una exposición de todos los trabajos que realizaron los estudiantes y cada grupo fue el encargado de contar por qué decidieron realizar cada uno de los abordajes. Luego se realizó la presentación de un grupo musical de la escuela. Pero las actividades vinculadas a la convivencia previstas en la Bustos, continuarán en este último tramo del año y se buscará trabajar con otro actor importante de la comunidad educativa: la familia. “Tenemos programada, para el 1 de octubre, una reunión con los padres para abordar la temática”, contó Roverano y acotó: “También nos vamos a sumar a la propuesta del Ministerio de Innovación y Cultura para realizar una jornada con distintas escuelas. Nosotros vamos a mandar a 22 alumnos representando a la institución”.
Por último indicó que, en noviembre, la escuela tiene pensado realizar una intervención en la Plaza España –ubicada frente a la sede del establecimiento– para hacer un cierre de año con los adolescentes en ese espacio emblemático de la capital provincial.