La entidad se manifestó a través de un comunicado. Jorge Baremberg, referente del Centro Comercial, advirtió sobre los impuestos locales, provinciales y nacionales. "Se hace difícil, nos saca un gran porcentaje de la rentabilidad", afirmó.
Miércoles 29 de Enero de 2025
El Centro Comercial de Santa Fe emitió un comunicado este miércoles en el que deja plasmado su disconformismo ante la alta carga impositiva enfrentada por comercios y pymes en la actualidad. En el centro de la polémica se encuentra el incremento del tributo de Ingresos Brutos provinciales.
El comunicado
El comunicado expresa: "La actividad económica se mejora fortaleciendo la competencia; para ello es necesario promover la inversión y que los gobiernos nacional, provincial y municipal reduzcan sustancialmente el denominado "costo argentino" que incluye la desmesurada presión tributaria que tanto perjudica a empresas y consumidores".
"Instamos a trabajar en la formalización de la economía, siendo estrictamente necesaria la reducción de impuestos y tasas con la consecuente baja del gasto público. Proponemos que las autoridades asuman con celeridad y responsabilidad el tratamiento de iniciativas en este sentido, con la convicción de que es la manera más genuina de crecer y generar empleo", concluye el escrito.
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Sobre esto se expresó el prosecretario de la institución, Jorge Baremberg, quien en diálogo con LT 10 expresó: "Luego de la reunión de comisión directiva se resolvió publicar este comunicado. Lo estamos visibilizando en este momento en el que consideramos que el Gobierno nacional por primera vez está atacando las causas de la imposibilidad que tenemos de poder seguir avanzando producto de la gran presión tributaria que tenemos".
Crítica para el tributo de Ingresos Brutos
Con una fuerte crítica hacia Ingresos Brutos que tributan a la provincia, Baremberg postuló: "Es un impuesto regresivo si los hay y viene de la época de las cavernas desde el año 1932. A esto se siguen sumando impuestos nacionales, provinciales y municipales, con lo cual se hace sumamente difícil poder continuar con la actividad cuando se te saca un gran porcentaje de la rentabilidad y te deja apenas algo para sobrevivir".
Además, el referente comercial apuntó al IVA como un tributo que pone en jaque a la actividad: "En países limítrofes no tienen la tasa del 21% sino que tienen entre un 7 o un 8%. Esto se hace sumamente oneroso sobre todo para aquel que no tiene la capacidad de reacomodar su poder adquisitivo".
Frente a la consulta sobre la composición de costos que asumen los comerciantes con la totalidad de impuestos a pagar, Baremberg enumeró: "Tenemos una rentabilidad sobre el precio de costo que nos envía el proveedor. De ahí hay que sumarle el margen que nosotros ponemos más el IVA. A partir de ahí tenemos que pagar ingresos brutos, además del 1,2% de ingresos por créditos y débitos en la cuenta bancaria, luego tenemos el derecho de registro e inspección en lo que es municipal y así seguir sumando tasas, etc".