El comerciante asesinado a puñaladas en Guadalupe Oeste se resistió al ataque
Eso es lo que surge de la constatación del médico policial respecto de las heridas que presentaba Roberto Tira de 75 años en su cuerpo. No se halló una pistola calibre 22 de la víctima. Estiman que el crimen pudo ser cometido por más de una persona. 

Miércoles 30 de Septiembre de 2015

Después de las 14, y con el informe del médico policial se conocieron detalles sobre la constatación que hizo el profesional sobre el cadáver del comerciante Roberto Tira, de 75 años, que fuera asesinado durante la madrugada, y cuyo cuerpo presenta golpes en el cráneo, heridas cortantes en el cuello y en el abdomen, y otros cortes de menor envergadura en tórax, el rostro y la cabeza, como también en los brazos. Pruebas de la férrea resistencia que opuso la víctima a él o sus asesinos.•LEER MÁS:

Los peritajes criminalísticos Los agentes de la Policía Científica ejecutaron todos los peritajes criminalísticos de rigor: huellas y rastros, planimétrico, fotografía, además de consabido informe realizado por el médico policial, y las tareas profesionales fueron supervisadas en la escena del crimen por los dos fiscales de la Unidad Especial de Homicidios del Ministerio Público de la Acusación, MPA, Cristina Ferraro y Jorge Nessier, los que se hicieron extensivos al resto de las dependencias de la vivienda propiamente dicha ubicada en el primer piso de la esquina que forman las calles Regimiento 12 de Infantería y Las Heras en el barrio Guadalupe Oeste de la capital santafesina.El hallazgo del cadáver Además, el trabajo de los pesquisas de la Policía de Investigaciones, PDI, junto a los fiscales de Homicidios, Ferraro y Nessier, tuvieron como resultado que quienes hallaron el cadáver de Roberto Tira fueron familiares directos que llegaron esta mañana a las ocho, hallaron que la puerta del local comercial estaba cerrada y sin llaves, y no encontraron una cajita con dinero de baja denominación, decidieron subir hasta la vivienda de Tira, y lo encontraron asesinado en medio de un profuso charco de sangre.El móvil del crimen de Tira Los investigadores policiales y judiciales que dialogaron con los familiares directos de Tira, trataron de determinar si faltaba algún elemento de valor del interior del domicilio, y solo constataron la faltante de una pistola calibre 22, aunque fueron halladas otras armas de fuego, un pistolón y una escopeta.Las últimas horas Ayer, Tira desarrolló tareas normales, cerró el negocio y luego estuvo en su casa. No hubo vecino o persona alguna que supiera algo distinto de todos los que fueron consultados. Ese es el misterio que toca develar a los investigadores, quien y a que hora ingresó en la vivienda, sobre la que la víctima tenía cuidados especiales en cuanto a la seguridad. Una casa hecha fortalezaLa vivienda de la esquina suroeste que forman las calles Regimiento 12 de Infantería y Las Heras, adonde funcionan el corralón de venta de materiales para la construcción y la ferretería justo en la ochava, tenía la vivienda de Tira en la parte superior. A la finca solo podía accederse desde el local o bien de una doble puerta existente sobre calle Las Heras. Dentro de las hipótesis analizadas por los investigadores, surge la presunción que quien accedió al interior de la vivienda pudo conocer y tener confianza con Tira. De otra forma, el acceso es muy difícil. En ese punto trabajaban los investigadores en el comienzo de la tarde de este miércoles.Conmoción en el barrio Guadalupe OesteLos vecinos del barrio Guadalupe Oeste que dialogaron con Diario UNO de Santa Fe, coincidieron en afirmar de manera unánime, que Roberto Tira de 75 años, fue un excelente vecino de toda la vida. Trabajador incansable, solidario y servicial hasta el infinito, y que nada hacia prever una muerte violenta como la ocurrida. Nadie pudo imaginar semejante final.  Por Juan Trento / Diario UNO Santa Fe