Jueves 10 de Octubre de 2013
En los últimos días el costo de la bolsa de harina sufrió un nuevo incremento. Si bien la semana pasada se mostraron preocupados por este aumento, habían descartado la posibilidad de que éste se trasladara al pan y productos derivados.
En ese sentido, Luis Piccinino, presidente del Centro Industrial de Panaderos de Santa Fe, destacó que el sector está analizando un futuro incremento en el precio del pan.
“Si la bolsa de harina no vuelve a sufrir nuevas variaciones, el aumento en el pan puede rondar los dos pesos por kilo”, remarcó el titular del sector.
De esta manera, el kilo de pan que hasta el día de hoy se consigue a 16 pesos por kilo se iría a los 18 pesos en el caso del mignon, las demás variedades sufrirían el mismo incremento.
Desde el Centro Industrial de Panaderos señalaron que “éste sería el precio en caso de que la harina no vuelva a sufrir un nuevo incremento y en base a una bolsa de harina de 300 a 310 pesos”.
Sin techo
La semana pasada el precio de la bolsa de harina había sufrido un aumento, en ese momento desde el sector habían descartado un incremento tanto en el pan como en los productos derivados.
Esta semana, los productores se vieron sorprendidos por el nuevo costo en la materia prima utilizada para elaborar los productos.
En menos de quince días la bolsa que costaba 250 pesos se elevó a 310 pesos, aunque nadie asegura que éste sea el precio final.
El presidente del Centro Industrial de Panaderos de Santa Fe señaló que el sector atraviesa una situación de total incertidumbre. El desabastecimiento es otro de los factores que colaboran con el incremento de los productos que cientos de santafesinos consumen con frecuencia (aunque muchos de ellos dejaron de hacerlo a diario).
También se suma que puede llegar a haber desabastecimiento y señaló que el Molino Matilde cerrará por siete o 10 días la próxima semana.
“Eso sumado a que los vendedores de harina hoy cuentan con un cupo limitado de venta, por ende no venden a quienes no sean clientes habituales”, explicó el empresario santafesino.
A lo largo del año, la bolsa de harina sufrió dos grandes incrementos, en mayo los panaderos adquirían la materia prima a 115 pesos. En agosto llegaba a 200 pesos para los productores, cuando en el arranque del 2013 valía 100 pesos. En ambas ocasiones los incrementos se trasladaron a los bolsillos de los consumidores.
Sinceramiento
Desde el sector que nuclea a los productores recalcaron que hasta el día de hoy desconocen las causas del incremento.
“No sabemos el origen de todo este aumento, unos hablan de la poca producción, otros de la sequía y están quienes ponen como factor el momento político que estamos atravesando”, remarcó Piccinino.
“Acá hace falta un sinceramiento por parte de la Federación Molinera, que diga cuáles son las razones por las cuales aumentó y se acabaría una gran parte de esta polémica”.
A diario los representantes e integrantes del sector que nuclea a los productores se reúnen para analizar la marcha de la situación.
La variación del precio de la harina es una preocupación para todos, ya que los aumentos se reflejarán en los próximos días.
“Estamos analizando cómo repercute el aumento de la harina en el precio final, dependiendo los números que nos den”, señaló Piccinino.
Acompañando al pan, y como era de esperarse, las pastas y facturas sufrirían el mismo incremento.
Al respecto desde el sector prefieren actuar con cautela y no se apresuran a confirmar un porcentaje, ya que cada productor se verá obligado a analizar el aumento que deberá aplicar próximamente.
“Tendremos que analizar el precio de cada uno, porque no se puede tirar números al aire, pero los productos derivados de la harina van a subir”, puntualizó Piccinino.
Cambio de hábitos
El aumento en los costos generó un cambio de hábito en los santafesinos, quienes antes compraban por kilo hoy sólo se limitan a comprar por pieza o dinero.
“Desde hace rato que la gente el kilo de pan no lo compra más, viene con la plata y dice deme por tanto”, sostuvo Piccinino.
Si bien el pan en la mesa es una costumbre muy arraigada del argentino, desde el sector convalidaron que el kilo de pan ya no se consume más y la gente se limita a comprar por lo que tiene.
Pan social
Al momento de ser consultado sobre la producción del pan social, que en Santa Fe se puede conseguir a 10 pesos, el titular del Centro Industrial de Panaderos afirmó que éste se podrá seguir haciendo siempre y cuando los molinos cumplan con la cuota de harina destinada para ese pan.
“El que no reciba la harina al precio indicado no lo va a poder hacer”, aclaró Piccinino.
El pan social comenzó a comercializarse en la ciudad en la segunda quincena de julio. En ese momento, los incesantes aumentos que venía sufriendo la harina derivaron en un acuerdo entre los molinos y productores. El 10 por ciento de la compra se realizaba con el descuento correspondiente para que eso se traduzca en el pan económico.