El duro mensaje del hijo de Gerardo Testi: "Hoy es nochebuena y no lo tengo a mi viejo"
Andrés Testi, hijo del santafesino asesinado en su casa del barrio Siete Jefes, publicó en su cuenta de Facebook una carta donde reclama nuevamente Justicia por su padre.

Jueves 25 de Diciembre de 2014

Andrés Testi publicó en su cuenta de Facebook una carta donde compartió su dolor por pasar la Navidad sin su padre asesinado el viernes pasado en su casa del barrio Siete Jefes.

Además reclamó justicia y que se esclarezca el caso que todavía no tiene detenidos. "No encuentro apoyo del Estado, pero sí de los cientos de personas que nos acompañaron en las marchas, que nos brindaron su apoyo y afecto, y que demostraron tener los mismos deseos de vivir en paz que tenemos nosotros", manifestó en la carta. 

Cabe recordar que el próximo lunes 29, los vecinos del Barrio 7 Jefes y familiares de Gerardo Testi, se convocarán a las 13 en Bv Gálvez y Vélez Sarfield repudiando el homicidio. 

Este es el texto completo de la carta escrita por Andrés:

Hoy es una fecha muy difícil de sobrellevar para mí. Hoy es nochebuena y no lo tengo a mi viejo. Él siempre ponía la cuota de humor en las reuniones familiares. Mis primos lo quieren muchísimo, eran felices cuando estaban juntos. Esta noche ya no será así. Esta noche intentaré recordarlo, y me vendrá a la mente lo único que me viene a la mente cada vez que quiero pensar en él. El momento horrendo en el cual lo ejecutaron. Me lo imagino a él siendo asesinado, trato de entender la mente del asesino, y me doy cuenta de que no puedo hacerlo porque mi viejo me formó para ser un hombre, no un asesino.

Una sociedad no se construye con asesinos. Una sociedad se construye con HOMBRES como Gerardo Testi. Si homicidios como el suyo siguen impunes, la sociedad continúa su proceso de corrosión y desintegración.

Pasan los días y me desvelo, siento que estamos abandonados y desprotegidos por el Estado. No encuentro ni una sóla de las respuestas que pedí.

Pasa el tiempo y las pistas del crimen se van borrando, y la investigación rápida que pedí no se desarrolla. Entiendo la buena voluntad del fiscal, pero me doy cuenta de que no es suficiente, que el Estado no pone todos los recursos que debiera en la investigación. Los homicidios irresueltos impiden cerrar el duelo y angustian a los familiares de la víctima, al punto de no permitirles dormir.

Y esta no es mi vida, yo no soy investigador privado, yo no soy abogado, yo no soy perito criminalista, yo tengo una vida que recuperar.

Tengo que hacerme cargo de mi madre, tengo que definir nuestro futuro, tengo que volver a mi trabajo, a mis cosas, a mis afectos.

No encuentro apoyo del Estado, pero sí de los cientos de personas que nos acompañaron en las marchas, que nos brindaron su apoyo y afecto, y que demostraron tener los mismos deseos de vivir en paz que tenemos nosotros. Que demostraron ser ladrillos de la sociedad, no corrosión. Entonces pienso que aún hay esperanzas.