A mediados de septiembre de 2016 la empresa Galletti comenzó a estar autogestionada por los mismos empleados, quienes producto de la crisis financiera que comenzó a tener la firma se vieron obligados a tomar las riendas de la misma y convertirse en cooperativa.

Mantener la fuente de trabajo fue el puntapié que llevó a un grupo de 32 exempleados a unir sus esfuerzos y seguir adelante con la producción, que a poco de estar a su cargo comenzó a remontar en sus ventas, tener más producción y por ende un futuro esperanzador.

"Si bien por el momento no hemos podido sumar productos nuevos, estamos afianzándonos cada vez en lo que es el posicionamiento de nuestros fideos, grisines y rebozador en varios supermercados de Santa Fe y la región, como así también en firmas de Misiones y Corrientes", explicó el presidente de la cooperativa, Norberto Clebot, en diálogo con UNO.

Y agregó: "Al principio nos costó mucho, porque tuvimos que salir a recuperar clientes que habíamos perdido y empezar a conocer también a otros ya no como empleados sino ahora del otro lado del mostrador".

En esa línea, Clebot aseguró que la transición tuvo tiempos diferentes para cada uno de los trabajadores y mencionó que el proceso resultó positivo gracias al respaldo que se dieron unos con otros; el del Estado, que les dio una mano para la compra de mercadería y un subsidio; el apoyo de las familias y por supuesto la confianza de los santafesinos en general "que siguen eligiendo nuestra mercadería".

Compras, ventas, proveedores, ganancias, pérdidas, clientes, sueldos, vacaciones, licencias, los tópicos que comenzaron a entrar en la agenda de Norberto son muy disímiles a los que manejaba antes de 2016.

"Algunos me dan dolores de cabeza en ciertos momentos, pero ciertamente no volvería atrás con esta decisión que tomamos de asumirnos como cooperativa. Ya van casi dos años de este desafío y las satisfacciones que vivimos como grupo son indescriptibles. Muchas veces nos acordamos de lo que pasamos y nos damos cuenta de adónde estamos parados con mucho orgullo", puntualizó.

En esa línea, no dejó de reconocer que también como grupo de trabajo tuvieron sus diferencias y hasta hace unos meses debieron replantear cómo ajustarse debido a los incrementos de precios de los servicios, materias primas y más.

"Pero son costos que sabíamos que tendríamos que afrontar", aseguró Clebot.

Respaldo con historia

Fundada en la década del 70, tras posicionarse como una de las principales fuentes de trabajo de Gobernador Candioti, la fábrica Galletti empujó al crecimiento de la mencionada localidad, ubicada a escasos 30 kilómetros de la capital de la provincia de Santa Fe.

Este punto fue crucial para los trabajadores al momento de buscar un respaldo para su emprendimiento, el cual inmediatamente llegó de manos del presidente comunal del lugar, que alguna vez supo ser también empleado de la vieja firma, y del gobierno de la provincia.

"Contamos con la exención de impuestos y en un principio también tuvimos ayuda para la compra de materia prima, además de recibir hace poco otro subsidio", afirmó el presidente de la cooperativa Norberto Clebot, quien remarcó que están trabajando en conjunto para establecer las medidas necesarias pensando en cómo seguiremos adelante cuando esa ayuda ya no esté.

"Nos proponemos siempre desafíos nuevos y este es uno de los más importantes que tenemos a corto plazo", puntualizó.

Miradas que suman

Norberto Clebot aseguró que en tiempos de crisis como los que se viven recomendaría sin dudas a cualquier grupo de trabajadores conformarse como cooperativa, "siempre y cuando sean personas honestas que no saquen el dinero para otras cosas, no malgasten y empujen todos para el mismo lado".

Por último mencionó que es necesario tener ganas de aprender todo el tiempo. Y aseguró: "En nuestro caso al principio nos reunimos con referentes de otras cooperativas como Naranpol, para que nos cuenten sus experiencias que nos sirvieron de guía. Y actualmente seguimos siempre enfocados en mirar qué quiere el mercado, vamos a ferias, nos contactamos con nuevos emprendedores. Todo es importante para sumar. Nunca hay que quedarse con los brazos cruzados".