El Fondo Monetario Internacional (FMI) recomendó a la Argentina frenar la rebaja de retenciones a las exportaciones de soja, postergar aspectos de la reforma tributaria y vender tierras y activos del Fondo de Garantía de Sustentabilidad (FGS) de las jubilaciones. Así lo indica el "staff report" que los técnicos del organismo elevaron al directorio para que la Argentina consiguiera la línea de auxilio crediticio de 50.000 millones de dólares.

Para lograr disminuir el déficit primario y llevarlo a 2,7% del PBI este año y a 1,3% en 2019, los inspectores del Fondo proponen retrasar la implementación de partes de la reforma tributaria aprobada recientemente hasta 2020, como un medio para preservar los ingresos.

También sostienen que habría que "mantener la tasa promedio de impuestos a la exportación en productos de soja en 25,5%". Las retenciones a la soja son actualmente de 26,5% para la exportación del poroto y de 23,5% para los subproductos y derivados.

El presidente Mauricio Macri les juró a los dirigentes de la mesa de enlace agropecuaria que no tocará el cronograma de baja de esas retenciones.

La confirmación de que el Fondo reclama suspender la baja de retenciones llega en un día particular. El precio de la soja bajó con fuerza ayer en el mercado de Chicago y cerró debajo de los 300 dólares por primera vez en casi una década. Fue tras un informe del gobierno de Estados Unidos, que reforzó temores a que la disputa comercial con China disminuirá las exportaciones y provocará un incremento de los inventarios. La oleaginosa cedió un 1,9% a 299,10 dólares, su menor valor desde diciembre de 2008.

El Fondo recomienda, además, "vender tierras y amortizar los activos de los fondos de pensiones que actualmente tiene el gobierno para financiar parcialmente el pago del gobierno de los reclamos de pensiones pasadas".

Además, pide acelerar la reducción de subsidios y recortar el gasto, aunque da detalles de que habría que disminuir "la masa salarial mediante la reducción del empleo público a través del congelamiento a los ingresos en la administración nacional (excluyendo universidades) para 2019 y 2020".

El jefe de la misión Argentina del FMI, Roberto Cardarelli, consideró que la Argentina "empezará una recuperación gradual en 2019 y 2020, ante una mayor confianza y una caída en los costos de capital y en la inflación", según documentos del organismo.

Consideró que la economía crecerá este año 1,5%, afectado por la sequía y alrededor del 3% en el 2020. Y estimó que Argentina "es menos vulnerable que antes de la recesión a comienzos de la década de 2000".

"El régimen de tipo de cambio es un gran cambio; ahora está flotando, no está fijo, por lo que funciona como un amortiguador, y los bancos y el sector privado también operan sin dinero prestado en moneda extranjera, por lo que sus balances no están en riesgo por una depreciación del peso", agregó Caldarelli.

El FMI realizó las siguientes recomendaciones a la Argentina para mejorar su situación fiscal:

- Limitar el crecimiento de los salarios del sector público, incluidos los beneficios no salariales y pagos, a un promedio de 8% durante junio de 2018 a junio de 2019. La inflación de este año superará el 30%.

- Reducir las transferencias a las empresas estatales en un total de 15% para 2019, combinado con esfuerzos para fortalecer su posición financiera.

- Reducir las transferencias discrecionales a las provincias en un 1,2% del PBI para 2019 y garantizar esas reducciones se compensan con recortes en el gasto provincial en salarios y bienes y servicios.

- La consiguiente reducción en el déficit federal será, por lo tanto, reforzada a nivel subnacional.

- Reducir el gasto de capital en un 0,6% del PIB en 2019 con la expectativa de que el sector público privado los proyectos de asociación protegerían el nivel general de desembolsos en infraestructura pública.

- Reducir los gastos impositivos relacionados con el impuesto a las ganancias corporativo.

El informe contiene un cuadro en el que se calcula cuánto aportaría cada uno de los ítems a la reducción del déficit fiscal que en total se estima en 4,2 puntos del PBI el año que viene. Demorar la aplicación de partes de la reforma tributaria implicaría 0,3% del producto, el freno a la baja de la soja agregaría 0,1%, la reducción en los subsidios energéticos 0,7%, el recorte a los salarios públicos 0,3% y la venta de tierras y la amortización de los activos de los fondos de pensión 0,6%.

Peligros del programa

El Fondo Monetario advirtió que el cambio de metas de inflación golpeó la credibilidad del Banco Central. El jefe de la misión para la Argentina del organismo, Roberto Cardarelli, prevé que la economía argentina caerá durante el segundo y el tercer trimestre, pero también que volverá a crecer a fin de 2018.

Por otra parte, el informe del staff del organismo advierte que "el programa enfrenta riesgos sustanciales" y particularmente, con relación a la sustentabilidad de la deuda pública, puntualiza que las altas necesidades de financiamiento, con una alta proporción en moneda extranjera plantean "riesgos importantes".