Los juveniles de Independiente salían de la pensión del club para ir a un conocido shopping de Avellaneda, desde donde se subían a un remís para ir a los departamentos donde tenían relaciones sexuales como taxi-boys.

Según consta en la denuncia que efectuó la institución en la Justicia, el chico de 14 años que se quebró contó cómo era la logística.

Desde Villa Domínico, los jugadores iban hasta el Parque Avellenada Shopping, para encontrarse en el Walmart, y desde ahí dirigirse a los departamentos que quedaban en Sarandí, San Isidro, Palermo o La Plata.

Siempre en base a la denuncia, un "jugador de 19 años que tiene relaciones con otros masculinos mayores de edad le proponen sexo a cambio de dinero a jugadores de las inferiores menores de edad".

En el caso del chico de 14 años, de acuerdo a lo relatado por el coordinador de inferiores de Independiente en sede judicial, el menor fue llevado a un departamento de San Isidro donde le practicaron sexo oral y penetró a un mayor de edad.