Domingo 28 de Septiembre de 2014
Andrea Franco y Hernán Palavecino se conocieron en Recreo, cuando él estaba haciendo un trabajo de fotografía profesional. Con el tiempo formaron una familia y ambos se involucraron en el proyecto de video y filmación de fiestas.
“A fin de año se cumplen 20 años”, dice Andrea, que asegura que en los últimos años las cosas fueron cambiando. “Cuando saltó la fotografía de lo analógico a lo digital, el cambio fue muy grande y decidimos dejar el video y dedicarnos a la fotografía y empezar con todo lo que era diseño.
Eso ya lo veníamos haciendo, pero se nos agrandó la familia y ya se nos complicaba salir a hacer fiestas. Por eso nos dedicamos más a la fototarjeta, el fotolibro, la tarjetería, los diseños. Eso nos llevó a dedicarnos a las fiestas de cumpleaños infantiles, que hoy se preparan casi como un cumpleaños de 15”, aseguró.
“Ese fue un camino de hormiguita que empezamos a transitar despacio y que hoy estamos recorriendo muy bien”, dijo y agregó: “Con las fiestas arrancamos en 2011. Ese fue un año de quiebre para nosotros y fue lo que nos empujó a arrancar con los festejos infantiles”.
Los trabajos se preparan de acuerdo a lo que necesita el cliente. Andrea y Hernán ofrecen desde el diseño de las tarjetas de invitación hasta los golosineros, que son tazas personalizadas. “Buscamos el motivo que la gente quiere y en base a eso empezamos a diseñar todo. También trabajamos las bolsas en tela o cartón, estampes, souvenirs en porcelana, entre otras cosas. Siempre estamos diseñando algo distinto porque en Recreo si vienen tres personas con un mismo motivo no les puedo vender lo mismo. Siempre le estamos buscando la vuelta para que sea personalizado”, explicó Andrea.
Luego la emprendedora ejemplificó: “En un cumpleaños para una nena de cinco años, la mamá en lugar de ir a comprar las tarjetitas nos encargó unas cajas de origami con diseño de Frozen (una de las últimas películas de Disney) para hacer la invitación. Se abre y adentro está la invitación.
Después le hicimos los stickers para que personalice las golosinas. También le estamos haciendo el banderín con su nombre y, además, le vamos a preparar cuadernitos para pintar. Eso lo empezamos a preparar en agosto y lo vamos a entregar en octubre”.
“Lo que más tiempo lleva es el diseño. Tenemos que sentarnos con el cliente a pensar y ver qué es lo que quiere. Después le preparamos una muestra para que vea cómo va a quedar el trabajo y no se lo encuentre el día del cumpleaños, eso nos permite trabajar siempre con el consentimiento del cliente. Es lo que nos diferencia del resto, poder charlar con el cliente, ver qué es lo que le gusta, y hacer lo que ellos quieren. Por eso a lo que más tiempo le dedicamos y nos demanda en este proceso es a la entrevista con el cliente. Mientras que los que ya nos conocen nos dan el motivo que quieren y dejan que diseñemos nosotros”, explicó.
Gran parte de los contactos llegan a través de su perfil Dulces Sueños Diseños Creativos en Facebook. “En nuestro perfil siempre estamos mostrando nuestros trabajos. Después hay otros que vienen al local que tenemos en casa. En principio teníamos todo orientado a la fotografía, pero después fuimos cambiando y los objetos de diseño fueron ganando su espacio”, expresó.
Pero el emprendimiento también llega a la ciudad de Santa Fe. “Ahí arrancamos en las ferias como la Diseña Santa Fe, en 2012. Eso nos permitió empezar a trabajar con escuelas que se llevaron algo nuestro y después nos llamaron para pedirnos algunos trabajos. El primer año hicimos pesebres en miniaturas: José, María y el Niño Jesús, todo en porcelana fría. El año pasado estuvimos en diciembre y todos nos buscaban por el pesebre. El primer año una maestra se lo llevó y luego nos lo pidieron como recuerdo de fin de año. Por eso, además de las fiestas infantiles, hacemos otros trabajos como adornos para tortas, souvenirs, lápices, entre otras cosas”, añadió.
Por último, Andrea dijo: “Uno de los objetivos que queremos cumplir es llegar a la feria de los emprendedores que se hace los sábados a la tarde en Pedro Víttori al 4.200. En eso estamos complicados porque los sábados tenemos entregas de trabajos. Hace un año que me inscribí en el Centro de Emprendedores de la Economía Social de Santa Fe, hice los cursos y ahora estamos ayudando a los emprendedores en un curso de fotografía. Es un lindo desafío”.