El patrono de los trabajadores convocó a miles de feligreses
San Cayetano congregó a una multitud. Vecinos de distintos puntos de la ciudad se acercaron a la parroquia de barrio Guadalupe Oeste para compartir sus oraciones y participar de la procesión.

Viernes 08 de Agosto de 2014

Ayer por la tarde, nuevamente la fiesta del patrono de los trabajadores reunió a miles de santafesinos que participaron de las distintas misas y de la procesión central que se realizó a las 17. “Que en nuestra casa reine la paz, que no nos falte trabajo y pan”, coreaban los cientos de fieles que se congregaron en la parroquia de Padre Genesio 1.644 para agradecer por el bien recibido o para pedir trabajo y salud a San Cayetano.

Si bien desde la semana pasada se había difundido un cronograma con los horarios de las misas que se celebrarían durante la jornada del festejo (pautados para las 7,9, 10.30, 12.30, 15, 17, 19 y 21), la fluidez de público fue constante durante todo el día. Algunos fieles llegaron para hacer pedidos para ellos, sus familiares o amigos; y otros se acercaron con notas de agradecimientos, arreglos florales y velas. Asimismo hubo quienes lo hicieron por el solo hecho de cumplir con la tradición.

“Acá la gente llega sola, nadie la obliga, la convocatoria es espontánea y tiene que ver con algo muy poderoso que es la fe”, declaró a Diario UNO Pedro Romero, un religioso de 52 años que ayer asistió a la misa de las 15 y lo hizo aferrado a una estampita, la cual aseguró que es su compañera de vida, ya que la tiene desde joven.

“A esta –dijo, señalando la estampa– me la dio una tía cuando yo estuve un tiempo sin trabajo y como me ayudó, la llevo siempre en la billetera”.

Historias como la de Pedro se repetían en cada rincón de la parroquia. No faltaron los que se emocionaron hasta las lágrimas al llegar al altar y los que aprovecharon la ocasión para confesarse. De igual modo, y como sucede cada año, la fiesta fue una oportunidad para los vendedores ambulantes, aquellos que aprovecharon para ofrecer productos alusivos al Santo y de esa manera ganarse unos pesos.

Estampitas, velas, rosarios y espigas, eran algunos de los objetos que se ofrecían. “Yo vendo esta casita que es como de cristal y tiene dentro una imagen de San Cayetano”, explicó a Diario UNO, Jorge, uno de los vendedores ambulantes que ayer por la tarde se hizo presente en el lugar, quien a su tiempo anunció con orgullo: “La semana pasada las traje y el párroco les dio la bendición”.

Al igual que él, Josefa, una vecina de Las Flores se hizo presente en la fiesta con rosas que estaban acompañadas por una estampa del patrono de la paz y el pan; y una del Papa Francisco. “La gente lo quiere mucho al Papa y por eso no puede estar alejado de lo que es San Cayetano. A la población les gusta pedirles a los dos por igual”, declaró.

Detalles

En esta oportunidad, la celebración se realizó bajo la frase: “Dios ha querido que en el centro del mundo esté el hombre y la mujer, que saquen adelante con su trabajo el mundo, donde los jóvenes no tienen trabajo, no tiene futuro este mundo. El cual busca generar conciencia de la importancia del trabajo como una herramienta para transformar el mundo, ya que sin trabajo no tenemos esperanza”.